miércoles, 23 de noviembre de 2016

HISTORIA Y DOCTRINA DEL MARTINISMO



HISTORIA  Y  DOCTRINA

DEL

MARTINISMO

Y

 DE   LA

ORDEN  MARTINISTA

 
Estudio realizado para mejorar tanto la percepción como la  comprensión del Martinismo por parte de todos los iniciados Martinistas en cualquiera de las filiaciones y Ordenes a las que pertenezcan, ya que el presente estudio solo busca poner ciertos argumentos en las manos de los Iniciados y enriquecer, de esta manera, su visión de esta tan basta, como enriquecedora Doctrina.
ESQUEMA DE LA FILIACION DEL MARTINISMO
Y DE LAS FRATERNIDADES
INICIATICAS DE OCCIDENTE

            El presente esquema ha sido seleccionado de una serie de organigramas que tratan de explicar las filiaciones de las diferentes Ordenes que componen la Tradición Occidental y Cristiana desde el punto de vista Iniciático, y ha sido tomado de la Obra del Hno. Robert Ambelain, “Le Martinisme, Historie et Doctrine, La Fran-Maconnerie Occultiste et Mystique, 1643-1943”, ya que esta tabla aparte de ser muy bien documentada observa las filiaciones muy bien en cuanto a lo global, más que en lo particular con que suelen verlo las diferentes Ordenes:





ESQUEMA  GENERAL DEL TRABAJO



INTRODUCCION


1.      Templarismo.
2.      Rosacrucianismo.
3.      Franc-Masonería.
4.      Martinecismo.
5.      Martinismo.
6.      Willermocismo.
7.      Martinismo Moderno o Neo-Martinismo.

LIBRO I


HISTORIA Y DOCTRINA DEL MARTINISMO.

1.      Los Hermanos de Oriente.
2.      Los Hermanos de la Rosa+Cruz.
3.      La Sociedad de los Filósofos Incógnitos (1643).
- Tres Capítulos relacionados con los Filósofos Incógnitos tomados de la obra original                 del barón Tschoudy, “L´Etoile Flamaboyante”, 1766.
A.- “Idea General de la Masonería, bajo un punto de Vista Filosófico, y designada ya             por varios antiguos bajo el nombre de la Sociedad de los Filósofos Incógnitos”.
B.- “Los Estatutos de los Filósofos Incógnitos”.
C.- “Catecismo o Instrucciones para el Grado de Adepto o Aprendiz Filósofo Sublime e Incógnito”.
4.      Los Superiores Incógnitos.
5.      Louis Claude de Saint-Martin y los Superiores Incógnitos.
6.      La Obra de Louis Claude de Saint-Martin.
7.      50 cartas inéditas publicadas por Papus en su obra: Louis-Claude de Saint-Martin.

LIBRO II



LIBRO III


HISTORIA Y DOCTRINA DE LA ORDEN MARTINISTA.

1.      La Filiación Rusa del Martinismo.
2.      La Filiación Francesa del Martinismo.
3.      Las diversas Ordenes Martinistas.
La Orden Martinista, Supremo Consejo de París (1891).
La Orden Martinista, Supremo Consejo de Lyon.
La Orden Martinista y Sinárquica.
La Orden Martinista Tradicional.
La Orden Martinista Rectificada.
La Orden Martinista Americana.
La Orden Martinista (renovada de Papus).
La Orden Martinista de los Caballeros Elus-Cohen del Universo.
La Unión de Ordenes Martinista (Francia).
La Orden Martinista Iniciática.

LIBRO IV

ALGUNOS SIGNIFICADOS  SOBRE EL SIMBOLISMO MARTINISTA

Las Vestiduras Simbólicas
La Capa
El Antifaz
El Cordón
El Collarín
La Espada
La Túnica
Las Pantuflas
Los Guantes Blancos

El Templo Martinista
Las Luminarias
Las Columnas
El Mantel de colores
El Pentagrama
El Sello de Salomón
El Pantáculo Universal de la Orden Martinista
Las Cruz
El Cirio de los MM::: PP:::
El Mosaico
Los Oficiales de una Logia Martinista

La Filosofía del Simbolismo Martinista
Estudio del Ritual
Estudio Comparativo de Rituales
Programa de Estudios y Docencia Martinista
Antigua formación del Nombre Místico
Alfabeto Secreto
Significado de las Insignias Martinistas
Los Seis Puntos
El nombre IESHOUAH y la Letra SHIN
El sentido del Sacerdocio en el Martinismo
Signos de Reconocimiento
Reglamentos y Constituciones Martinistas


LIBRO V

LA TEURGIA DEL MARTINISMO

  1. Rituales Comparados.
  2. Ritual Martinista Operativo y General.
(Ritual del Plenilunio)

LIBRO VI

EL MARTINISMO EN CHILE

-          León Tournier.
-          Otto Reszczynski R.
-          Nicolás Rogalev Girs.

BIBLIOGRAFIA.


INTRODUCCION

           
            Hemos querido abordar este estudio, fundamentalmente debido a la poca información que se encuentra disponible sobre el Martinismo, y también por lo antojadizo que han resultado algunas opiniones sobre lo que fue y lo que es esta importante corriente de la Tradición Hermética Occidental y Cristiana. Muchos  han caído en múltiples errores de interpretación debido a que innumerables instructores solo han visto en la Doctrina Martinista lo que ellos han podido y querido ver, por un lado, y por otro, porque algunos creyeron ver en el Martinismo lo que nunca fue.
            Visto así, esta Doctrina, para el que se inicia, constituye un caos y una constante de contradicciones por la cantidad de opiniones encontradas y opuestas que existen entre las diferentes Ordenes Martinistas. Allí radica la intolerancia que existe entre una Orden y otra.
            Para unos, la docencia Martinista reposa sobre el estudio de la magia de los Elus-Cohen del siglo XVIII y del neo-ocultismo papusiano de finales del siglo XIX; para estos, la Orden Martinista debería inclinarse por los estudios masónicos simbólicos y capitulares. Otros hacen hincapié en el estudio de las mancias, del tarot, la numerología y la cábala. Otros dicen que la finalidad del Martinismo está enfocada hacia estudios orientalistas; y así existen tantas tendencias e interpretaciones como tantas ordenes martinista parecen existir.
            Louis Claude Saint-Martin, para desgracia de muchos, nos ha legado una nutrida obra (ver capítulo 6 del Libro I) desde donde podemos extraer su sabiduría y sus sabios consejos de auto-regeneración, pero también es el hombre-iluminado que dice las cosas por su nombre:
“... ¡Hay de vosotros, instructores humanos! ¡Cuánto os arrepentiréis algún día de haber abusado de las almas, llevándolas por caminos nulos, imaginativos e ilusorios, que les habrán dado una tranquilidad engañosa, proporcionándoles alegrías exteriores y comunicándoles sombras de verdades que les habrán impedido trabajar por la renovación del centro de su ser! Todas vuestras asociaciones emblemáticas no les habrán comunicado la vida, puesto que ellas mismas no la tienen. Vuestras asociaciones prácticas les serán todavía más funestas, si no es el espíritu lo que las ha convocado, reunido, constituido y santificado con sus lágrimas y las plegarias de su dolor. ¡Y dónde están estas asociaciones que nos serían tan saludables! ... Sí, instructores ciegos, ignorantes o que presumís demasiado de vuestras fuerzas y vuestras luces, os arrepentiréis algún día de haber abusado de las almas ...” (El Hombre Nuevo, capitulo 7).
            Pero, ¿quién en realidad interpreta más o menos la Filiación auténtica del Martinismo de Louis Claude de Saint-Martin, conocido como el Filósofo Incógnito?
            Pretenderemos demostrar en este pequeño estudio, que la filosofía de Saint-Martin está muy lejos de lo que ha venido a constituirse en “Orden Martinista”. Y es tan así, que a lo largo de nuestro peregrinar hemos constatado innumerables veces que hasta quienes dirigen estructuras martinista desconocen por completo la obra del Maestro, hasta tal punto que ni siquiera han ojeado alguna obra de Saint-Martin. Resulta increíble, pero tal es la ignorancia con la que nos hemos encontrado.
            Aquí radica precisamente la respuesta a la inquietud de que existan tantas tendencias que casi siempre resultan también contradictorias entre sí. Cuando se desconoce el espíritu y la letra de quién ha sido el fundador de esta filosofía, imposible es poder ajustarse a su pensamiento iluminador.
            Muchas veces lo hemos dicho, que sin dudas, el único Martinista que ha existido es Louis Claude de Saint-Martin; los demás, en la medida que ha pasado el tiempo, se han alejado más y más del pensamiento del Filósofo Incógnito. Por lo tanto, los esfuerzos de todo estudiante e investigador iniciado en el Martinismo debe estar enfocado a descubrir la esencia y lo fundamental del pensamiento de Saint-Martin y una vez descubierto llevarlo a la práctica en su propia vida cotidiana. Así pues, ¿puede existir algún auténtico Martinista que no sea consecuente con la filosofía de vida que ha, voluntariamente abrazado cumplir? Lo contrario resulta ser de una persona con inclinaciones intelectuales y especulativas con el solo ánimo de poseer algo de información teórica de esta rica e iluminadora filosofía, no más.
            Nada mejor que ir a la obra de Saint-Martin para demostrar su pensamiento y sus expectativas clarificadoras. En el “Cocodrilo, o la Guerra del Bien  y del Mal” (que a todo Martinista hará muy bien estudiar), encontramos una de las claves para comprender su propósito. Del Canto 14 y 15 podemos extraer importantes conclusiones. Veamos:
            Encontramos que Saint-Martin hace referencia a un simbólico personaje que él llama “Señora Jof”. Ella  representa las virtudes Martinistas, y nos dice:
“... si se presentaba ante gente instruida, y trataban de temas relativos a las ciencias y a los conocimientos más profundos, mostraba no solo que comprendía cuanto había dicho, sino incluso les hacía entender que, si quisieran, podría saber y decir mucho más...”
            Pero también, esta “Señora Jof” es simbólicamente el Martinismo como cuerpo doctrinal al estar vinculada a una “Sociedad de Independientes” (S. I.), que en realidad es el nombre encubierto de la “Societe des Intimes” (S. I.) y de los  “Superiores Incógnitos” (S. I.) . Saint-Martin nos dice, que:
“...como vivía en todas partes, también tenía en todas partes su Sociedad de Independientes, que ciertamente deberían haberse llamado la Sociedad de los Solitarios, puesto que cada hombre tiene en sí mismo esta Sociedad ... como esta Sociedad difería absolutamente de todas las sociedades conocidas, e incluso no era una sociedad, no hay que considerar la palabra reunir en el sentido en que se la entiende comúnmente. Así, aunque presento aquí a la Señora Jof reuniendo a los diversos miembros de la Sociedad de los Independientes, no es menos cierto que no se reunían en absoluto; que esta presunta asamblea se realizaba para cada uno de los miembros aisladamente, en el sitio en que se encontrara, y sin estar sujeto a ningún local, a ninguna ceremonia ni a límite alguno; que cada uno de los miembros tenia el privilegio de ver a la vez a los otros miembros, en el lugar en que estuvieran, e igualmente de ser percibido por cada uno de ellos ... todos tenían el privilegio de hallarse en presencia de la Señora Jof, así como la Señora Jof tenia el privilegio de estar presente para todos ellos a la vez, cuando lo quisiera, cualquiera que fuera la distancia y la variedad de lugares que ellos habitaban...”
 Esta es tan solo una cita a algunas líneas de la pluma de Saint-Martin para que el estudioso observe que tan lejos puede estar una “Orden Martinista” de los propósitos que en original se dictaron. Quien lea que saque sus propias conclusiones.
            Sin embargo, Louis Claude de Saint-Martin es solo el último exponente de toda una Doctrina Iniciática que ha viajado de siglo en siglo, de fraternidad en fraternidad y de orden en orden hasta nuestros días. Algunos hemos conocido algunos fundamentos de esta Doctrina y hemos reconocido que ellos no son el producto de nuestro siglo, sino que hemos visto en el horizonte de la Tradición Occidental y Cristiana, la Luz de nuestros Maestros Pasados. ¿Quiénes son ellos? Pues busquemos en nuestros ancestros.
            Nuestros orígenes no se pierden en la noche de los tiempos, aunque así lo pareciera, sino que ellos están ligados a la génesis de todas las religiones del mundo. La doctrina de la llamada “Caída de los Angeles”, nos refiere a la comprensión de cómo hemos perdido nuestros privilegios espirituales mientras permanecíamos en el seno de Dios. Luego de esta caída se abre un nuevo universo, en el que entendemos el misterio del proceso de la muerte (ya que antes de este acontecimiento no la conocíamos), marcando este hecho el inicio ya degradado, de nuestra estadía, como humanidad, en nuestro tránsito por esta escuela que llamamos tierra.
            Desde el punto de vista cabalístico, viene a manifestarse la “Primera Familia” que nosotros identificamos con el “Iod” y que la teología  solo ha visto la parte superficial en los primeros diez capítulos del libro bíblico del Génesis. Lo que fue el carácter trascendental, viene a convertirse con el tiempo en trascendente. Los Maestros deben ya recordar a esta humanidad sobre la hermandad que debe existir entre todas las almas; sobre la corriente invoevolutiva representada por la simbólica escalera de Jacob, donde bajan los ángeles por la izquierda (Sefira Binah) y por la derecha suben las almas (Sefira Jocmah), estando en lo alto de la escala el Trono radiante de Dios (Sefira Keter); establecer la veneración hacia los Maestros; recordar a la humanidad de que ella es solo un facsímil del Logos Andrógino y Armónico; la ya presente preocupación para que se lleve a efecto la completa reintegración de los seres a su primitiva pureza espiritual ya perdida.
            Para alcanzar paulatinamente estas metas, los Iniciados realizaron el Arcano de la Fuerza, uniéndose en cadenas dirigidas por principios egregóricos. Estos esfuerzos dieron origen a una primera Religión. Ella surge de un torbellino colectivo generado por un egrégoro, que incluso funda diferentes cultos en varios países distintos. La construcción de esta Religión obedece al mecanismo cabalístico del “Tetragramatón”. Al término de dicho ciclo están dadas las condiciones para la materialización de dicha estructura.
            Luego, los Discípulos vienen a formar dos categorías. La primera, constituida por los principales que son los Apóstoles de la Doctrina, que encarnan el Cuaternario Hermético: Aguila, pensadores valientes; León, santos ardientes; Hombre, calculador y prudente; Toro, trabajadores organizados. La segunda categoría son los discípulos secundarios, que en su conjunto aman la metafísica hasta el límite de lo racional y en su autosacrificio imponen la Doctrina.
Sin embargo, no debemos olvidar que la “Caída” ha sembrado el signo de la materialidad en la humanidad, y ha venido también a manifestarse también el error.
            Con el tiempo vemos surgir la religión de Krishna, la Filosofía de Fo-Hi, Hermes Trimegisto, Zoroastro, Orféo, Moisés, el Budismo, el Cristianismo y otras importantes religiones del mundo.
            En lo que a nosotros se refiere, y no olvidando el sentido de la unidad que reposa  en la base del pensamiento Martinista, rescatamos de la esencia de la Tradición Cristiana la conciencia de la unidad del hombre con Dios, y el amor como el medio para que esta unidad se realice. Allí descansa la razón de ser del Martinismo y de toda la Filosofía Iniciática de las antiguas filiaciones Rosa+Cruces. Es lo que predicaron los antiguos gnósticos, lo que persiguieron las ordenes caballerescas, lo que impulsó a los cabalistas cristianos, lo que fue la razón de ser para los Iluminados y lo que debe llamar al corazón  del verdadero Martinista.
            ¿Cómo podríamos concebir una filiación iluminista apartada de las Doctrinas del Cristo? No le vemos sentido.  Es por eso que no podemos imaginar al verdadero Martinista sino como el Apóstol y el Sacerdote de la religión del Reparador. Tal dignidad está más allá de lo que el iniciador-hombre puede conferir, es la gracia del Elías Artista, la misericordia del Espíritu Santo que decide reposar en el corazón del iniciado para honra y gloria de Dios. Esta es la “Filiación Oculta” a la que han pertenecido Louis Claude de Saint-Martin, Martines de Pasqually, Emmanuel Swedenborg, Jacobo Boehme, Khunrath, Maier, Paracelso, Tritemus, etc. A dicha filiación la llamamos “Oculta” pues es privilegio de los que han querido ver a Dios y lo han logrado.
            Entonces, ¿quienes se reúnen en el Templo del Espíritu Santo?

Templarismo


            Sin embargo, y para nuestro estudio, debemos considerar las estructuras iniciáticas para así entender con mayor claridad el tránsito en el tiempo de las doctrinas que han llegado hasta nosotros. Así resulta de sumo conveniente tomar en consideración como es que el Templarismo vino a manifestarse.

El ideal templario está representado en un gobierno o estado perfecto y universal donde los principios del espíritu sujetan las tendencias de lo físico y terrenal. Solo así es posible aniquilar los excesos generados por los poderes puramente políticos y religiosos. Allí encontramos el freno a la corrupción de los líderes y la ganancia para el pueblo que a través de una sana economía y comercio da en justicia a cada cual lo suyo. Vemos en el ideal templario el término de las luchas inútiles de las nacionalidades y castas. Este ideal funda las bases del reino de Dios en la tierra. Es un estado “Teocrático”, pues las comandancias se agrupaban en prioratos y estos en grandes prioratos, y sobre ellos el Gran Maestro de la Orden caballeresca.
            Sin embargo, los Templarios fueron perseguidos por el poder temporal de la política y la religión hasta casi su total y completa eliminación. Así su último Gran Maestro, Jacobo de Molay fue quemado vivo en París por orden del Rey Felipe el Hermoso, siniestramente de acuerdo con el Papa romano Clemente V, y así apoderarse de sus inmensas riquezas. ¿Cuáles fueron sus otros enemigos? La calumnia, la envidia y las pasiones que dominan a los enemigos de la Luz.
            Los que cobijaron a los dispersos Templarios fueron los Hermetistas, quienes se esforzaban en la realización de la Gran Obra; los constructores y albañiles libres preocupados por el culto del trabajo y la conservación del simbolismo en la arquitectura. Con el tiempo estas filiaciones llegan a fusionarse generando una vigorosa corriente que llenaba las expectativas de los nuevos iniciados. Las nuevas persecuciones de la Iglesia romana no tuvieron el efecto de 1314.

Rosacrucianismo


            Según el concepto de los buenos investigadores de la filiación Rosa+Cruz, es posible establecer lo que se denomina “Rosacrucianismo Primario”, compuesto por una cantidad pequeña de místicos célibes conformados por tendencias bastante claras y salidos de la corriente del gnosticismo, la cábala y el hermetismo alquímico. Se destacan en su accionar por el absoluto secreto de sus operaciones, y el resultado lo  ponen al alcance de la humanidad, o sea, la ciencia, el progreso y la ética en la esfera intelectual. De este movimiento, la reforma de Lutero toma inspiración. En sus conocidas obras “Fama Fraternitatis” y “Confessio” es posible ver al papado romano como una representación del anticristo.
            Luego se manifiesta lo que se denomina “Rosacrucianismo Secundario”. Este tipo de Rosacrucianismo es distinto del anterior, pues ya no es la escuela estricta donde el iniciado estaba obligado a producir verdaderos resultados en el campo del autoperfeccionamiento, sino que apunta hacia el enciclopedismo donde se debía tener la suficiente capacidad para la especulación científica y la investigación propia de los siglos XVI, XVII y XVIII, amplitud de conciencia y un espíritu adicto a la idea del bien. De entre ellos se escogía a los miembros de la Fraternidad.
            Surge entonces, en el interior de este tipo de Rosacrucianismo, el alma del antiguo templarismo y de la vieja Rosa+Cruz; se involucra en la política de los tiempos, pero esta vez utilizando la prudencia para que no se repita lo que a Jacobo de Molay. Busca el camino más seguro para influenciar en la sociedad profana y resulta de la fundación de la Orden Masónica.

Franc-Masonería


            Esta nueva Orden que surge del espíritu Rosa+Cruz viene a guardar en sí todo el arsenal del simbolismo rosacruciano como suyo.
            Uno de los fundadores de la Masonería es Elías Ashmole (1617-1692) que tomando fragmentos del sistema de los grados de la albañilería libre pone como base los tres primeros grados masónicos. Esta adaptación comienza en 1646 y al llegar 1717 el sistema se encuentra completamente organizado. De esta manera la masonería vendrá a ser la nueva base sobre la que se construirán las tendencias sociales y también iluministas. De tal sistema viene la sociedad profana en su conjunto a conocer de las grandes reformas y revoluciones sociales. El mundo conoce de héroes nacionales y libertadores que surgen de las filas de la Franc-Masonería.
            En adelante, una parte de la Orden Masónica, se alejará cada vez más de su origen iniciático, mientras surgen también de su interior algunas tendencias con propósitos iluministas. Podemos citar en propiedad algunos ritos como lo son los “Caballeros Masones Elus-Cohen del Universo” de Martines de Pasqually,

Martinecismo


            Cuando la Masonería se ha involucrado demasiado en los cambios políticos y sociales en el mundo, es cuando aparece Martines de Pasqually y la Orden de los Caballeros Masones Elegidos-Sacerdotes del Universo, que se hace conocer en Francia entre los años 1767 y 1780.
            Esta Orden está compuesta de nueve grados. Los tres superiores son grados rosacruces. Es una Orden mágico-teúrgica con un fuerte predominio de los métodos puramente mágicos.
            En esta Orden se destaca Louis Claude de Saint-Martin en su rol de secretario del Maestro y alcanzando todos los grados de la Orden. Finalmente resulta ser elegido miembro del Supremo Tribunal de la Orden. Destaca además Juan Bautista Willermoz quien en lo futuro insiste en tales prácticas, pero esta vez en su propio sistema, o sea en lo que conocemos como Willermocismo.
            El Martinecismo ha sido confundido habitualmente con el Martinismo y ello solo por una asociación de nombres: “Martines” con “Saint-Martin”; pero en realidad la diferencia entre ambos sistemas es muy grande. Por eso hemos insistido en esta explicación, ya que es necesario que cada concepto sea entendido en su justa medida. Martinecismo es el movimiento masónico generado por Martines de Pasqually enfocado hacia el trabajo teúrgico que él expuso en su obra, el “Tratado de la Reintegración de los Seres” y desarrollado en el interior de la Orden de los Elus-Cohen y que se encuentra explicado en sus rituales; ni más ni menos.

Martinismo


            Este es un concepto y una filosofía; en absoluto representa una estructura funcional o una orden en particular.
            Martinismo es el movimiento al cual dio origen Louis Claude de Saint-Martin, quién por su filiación a la “Sociedad de los Filósofos Incógnitos” se hizo llamar a sí mismo, el “Filósofo Incógnito”. El compendio de su pensamiento reformador, de la antigua doctrina rosacruz, y que se expresa a través de su importante obra literaria, es lo que en estricto debe ser considerado en el concepto de lo que llamamos “Martinismo”.
            Nada tiene que ver con el Martinecismo de Martines de Pasqually, porque cuando el Martinismo se manifiesta, Saint-Martin ya había renunciado a todas las estructuras masónicas a las que había pertenecido, incluyendo a los Elus-Cohen.
            Louis Claude de Saint-Martin genera este movimiento particular a partir de su iniciación en los “Filósofos Incógnitos”, por una parte, y porque descubre la monumental obra de su Maestro Espiritual, Jacobo Boehme. Sus discípulos son pocos pero muy bien escogidos, los que agrupa en lo que se denominará “La Sociedad de los Intimos”. Allí expone y enseña su visión y filosofía de Dios y su comprensión en la realización existente entre Dios, la Naturaleza y el Hombre.
            El concepto del Martinismo de Saint-Martin, da mucha importancia a la oración  y cuando evoca al sentido de la Iniciación, lo hace en un sencillo ritual que contrasta con la suntuosidad de los rituales de la futura Orden Martinista. El Martinismo de Saint-Martin lleva al iniciado hacia la meditación, la creación del Hombre de Deseo y no hacia el ambiente mágico y teurgico como ocurre con el  Martinecismo y el Willermocismo.
            No confiere más que un solo grado, que es lo que ha recibido de la filiación Rosa+Cruz: S::: I:::, y allí radicarán las más marcadas diferencias que en lo futuro se establecerán con los Martinistas que surgen de 1890 en adelante. Pero ello resultará de comentario aparte.
            Por tanto, el Martinismo no tiene nada que ver con el Martinecismo y el Willermocismo; a lo más solo una aproximación con las Ordenes Martinistas.

Willermocismo


            Juan Bautista Willermoz, que fuera el otro discípulo aventajado de Martines de Pasqually, es quien trató de perpetuar las enseñanzas del Maestro en el seno de la masonería. Este movimiento se manifestó entre 1772, año en que Martines de Pasqually abandonó Francia trasladándose a Santo Domingo, y 1804, fecha en que falleció Willermoz. Este establece el “Rito Escocés Rectificado”. Dicho rito fue aprobado en 1782, en el Convento de Wilhelmsbad, que fue presidido por el duque Fernando de Brunswich y en el cual estuvieron presentes la mayoría de los poderes masónicos europeos.
            Willermoz da forma al Rito Escocés Rectificado que estructura en dos círculos. El exterior, conformados por los grados de Aprendiz, Compañero, Maestro Masón, Maestro Escocés; y el círculo interior que es secreto, formado por los grados de Caballero Benefactor de la Ciudad Santa, el que a su vez está dividido en tres secciones: Novicio, Profeso y Caballero. El circulo exterior transmite la enseñanza teórica, y el interior la practica del Martinecismo.
            Por tanto, el Willermocismo ha venido a ser una especie de continuación del Martinecismo, pero enfrascado en un molde templario en el interior del Rito Escocés Rectificado de Willermoz. Martinecismo y Willermocismo resultan ser compatibles entre sí, pero ambos no tienen nada que ver con el movimiento que genera Saint-Martin en lo que hemos denominada con el nombre de Martinismo de Saint-Martin.

Martinismo Moderno o Neo-Martinismo


            El Martinismo moderno comienza con la invención, por parte de Papus, de la “Orden Martinista”, el que se hace acompañar por 21 miembros que dan origen a un Supremo Consejo. A esta estructura se le asignan primeramente cuatro grados, a los que se le añaden luego 3 más, sumando un total de 7; cada uno de ellos con sus respectivos rituales. Papus incorpora las enseñanzas de Louis Claude de Saint-Martin, más todo un arsenal de disciplinas propias del neo-ocultismo, como es el caso del tarot, la astrología, las diversas mancias, la cábala, la numerología, etc., que se están poniendo de moda  en Francia por  los años de 1880.
            El movimiento martinista de Papus se caracteriza además por mantenerse independiente, en sus comienzos, de toda conexión masónica. Se inician a las mujeres en igualdad de condiciones que los hombres y logra una exitosa convinación entre la “iniciación libre” y la de “logia martinista”, siendo ambas igualmente reconocidas.
            Como en toda obra humana, surgen las discrepancias, los cismas y el error se multiplican en forma piramidal según pasa el tiempo. Nacen numerosas ordenes Martinistas, de la más variada tendencia dogmática y la desconfianza surge entre los iguales. Finalmente ninguna orden reconoce a la otra y terminan declarándose la guerra con declaraciones múltiples de “irregularidad”.
            He aquí la marcada diferencia que existe entre el Martinismo de Saint-Martin, y la estructura llamada “Orden Martinista”.

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            Hemos querido abordar temáticamente esta explicación para ubicar someramente al investigador del Martinismo en la senda correcta a fin de que observe el peregrinar de la Doctrina a través de la columna vertebral de la Tradición Occidental y Cristiana que resultan ser algunas ordenes y sociedades secretas.
            Sin embargo, no aportamos nada nuevo, puesto que toda la información que pueda existir sobre la materia se encuentra en manos de los archivos de las diferentes Ordenes en Francia y de los investigadores-escritores que también están ligados a ellas. A lo más si algún mérito tiene el presente estudio es poner estos antecedentes en orden y desde un punto de vista más que nada imparcial. La meta es rescatar la Doctrina original y colocarla en lo posible, en su más justa dimensión.
            Nuestra historia no se pierde en la noche de los tiempos, sino que podemos remontarla a los orígenes en la mente de Dios, y ver como ha transitado por la génesis de las religiones del mundo hasta instalarse en el seno de la ordenes y sociedades de todos los tiempos. Estas existen y han existido, como las religiones, porque tienen una filosofía que transmitir, siendo su razón de ser mostrar algunos vislumbres de la Doctrina Eterna; no hay otra razón. Nosotros, de tanto en tanto, nos congregamos al interior de estas estructuras para conocer en mayor profundidad los postulados que facilitan el logro de una mayor y más completa regeneración o reintegración de la humanidad a su condición primitiva de pureza y felicidad. Este es el camino señalado por los grandes instructores e iniciados del mundo; es la vía que nos han mostrado con escritos y persuasión, los iluminados de todos los tiempos, es la senda que hemos querido abrazar con decisión, quienes conscientes de nuestras humanas  debilidades, vislumbramos que al final del camino y solo con esfuerzo existe la posibilidad de ser mejores instrumentos al servicio de la Divinidad.
            El mundo será mejor, cuando más y más personas se unan en el solo propósito de ser mejores.
            Veamos pues el desarrollo de nuestro estudio y mediante la explicación de los temas a continuación, quizás podamos persuadir a alguno a pasar de un estado de mera iniciación a una comprometida causa de apostolado. Rescatemos pues, nuestros Orígenes, Historia y Doctrina.

 
 
 
+Eques ab Aquila Coronata
S::: I::: I:::
Fil. Rusa

Fil. Francesa

martes, 22 de noviembre de 2016




EN TORNO AL .: MARTINISMO RUSO:.  EN CHILE

Lejos del ánimo de polemizar con cualquier clase de Martinismo, Orden Martinista o estudioso de la historia del martinismo (sobre todo en el viejo continente), es necesario hacer algo de luz en la historia del martinismo ruso en Chile y Sudamérica a fin de clarificar algunas opiniones que han tratado de introducir la desconfianza en esta Filiación tan importante como única en el mundo. No es el Martinismo Ruso el que se encuentra en entredicho en cuanto a una supuesta cadena ininterrumpida, de iniciador a iniciado en esta zona geográfica, sino por el contrario, son substanciales e incontestables sus orígenes tradicionales. Por tanto, el llamado Martinismo Ruso de la Filiación G.O.M. – Rogalev Girs, en lo absoluto está interesado en reclamar alguna posición frente a otras Filiaciones Rusas, ni menos ante el Martinismo francés.

El Martinismo Ruso, como lo hemos explicado en otros estudios, se instala oficialmente en Chile el día 26 de noviembre de 1953. Ese día se inauguran los trabajos de la Orden Martinista de Chile. A la cabeza se encuentra Nicolás Rogalev Girs, acompañado por Sergei Veshñacov y otras personas que habían conocido la Iniciación antes de este importante acontecimiento.

Pese a que el Martinismo francés ya se encontraba trabajando desde hacía bastante tiempo en Chile, no hubo ninguna relación entre estas dos Filiaciones. Al contrario, la Filiación francesa siempre se preocupó de estar lo suficientemente lejos de los trabajos del Martinismo Ruso debido a un cierto desprecio por personas que habían sido recibidas en calidad de refugiados por la persecución política, sumado a una situación económica y social desmejorada en que se encontraban estos Iniciadores Rusos. En una palabra: fueron despreciados y mirados a menos.

Por tanto, el ingreso del Martinismo Ruso en Chile se produce en silencio, procurando sus propios miembros, sin enfrentar a nada ni a nadie, ni menos dividiendo a ninguna organización, para instalarse después gracias al resultado de algún cisma. Por el contrario los más importantes dirigentes de estas dos Filiaciones (francesa y rusa) nunca llegaron a conocerse.

Nicolás Rogalev llega a Chile el 14 de agosto de 1948. O sea, después de 5 años y 3 meses, el Iniciador Ruso y su acompañante inauguran la Orden Martinista de Chile. Suficiente tiempo tuvieron como para captar a personas que reunieran las condiciones para aspirar a la iniciación Martinista-Rusa.

Debemos preguntarnos a estas alturas, si acaso Nicolás Rogalev, se vio en la necesidad de “inventar” una Orden Martinista? Ciertamente que no, ya que él como Iniciador no necesitaba inventar nada, pues todos los grados que poseía, transmitidos en persona por su Maestro, Gregorio Otonovish de Mebes, lo habilitaban para seguir con el trabajo tal cual lo estaba realizando en Saint-Petersburgo, antes de la persecución comunista. Necesitaba de algún instructor o de rituales franceses para continuar con su labor? Tampoco, pues su Maestro G. O. M. lo había instruido en la ciencia tanto del Martinismo de Tradición, como de la Masonería y lo más importante, del Rosacrucianismo al interior de los “Rosa+Cruces Rusos de la Fama Fraternitatis”. Los rituales? Precisamente los mismos que usaban en Rusia, que son bastante diferentes a los de la invención francesa. Ya los analizaremos.

El Martinismo Ruso en Chile, no es el resultado de la invención de algún cabecilla que se encuentra en disputa con algún poder externo o con organizaciones paralelas y que busca algún tipo de exclusividad, por el contrario, es el resultado y continuación más fiel del trabajo de Logia realizado en Saint-Petersburgo.

MARTINISMO RUSO (definición)

Es el nombre genérico que se ha dado a la corriente o movimiento iniciático, hermético, occidental y cristiano que procede de Rusia y traído a Chile personalmente por Iniciadores Rusos. Se dice “Martinismo” dado a que principalmente la vía de manifestación ha utilizado Rituales adaptados con este propósito. El llamado Martinismo Ruso, debería estar constituido por:

1).- Una filiación a la Masoneria escocesa.
2).- Una filiación al Iluminismo Cristiano a través de la Masonería cristiana (Régimen Escocés Rectificado de Willermoz), Estricta Observancia Templaria y el movimiento Saint-martiniano. No olvidar, que Martines de Pasqually tiene mucha importancia en la influencia del pensamiento tanto en la génesis al interior el willermocismo como en el movimiento Saint-Martiniano.
3).- Por los “Rosacruces Rusos de la Fama-Fraternitatis”, cuyo manual de estudio está constituido por las lecciones que G. O. M. dictara para dicha organización (traducido al español por miembros de esta filiación).

Qué se pudo implementar de este concepto acá en Chile? Solamente la funcionalidad media, pero solo en el área del estudio del pensamiento de Louis Claude de Saint-Martin; y esto canalizado como “Martinismo” por el uso de un ritual compuesto por Nicolás Rogalev de memoria al que usaban en Saint-Petersburgo.

Sin embargo, para la Tradición Rusa, el pensamiento de Saint-Martin, solo era parte de una introducción a los grandes temas. ¿Cuáles son los grandes temas? La realización de la propuesta Rosacruz Primaria y la implementación del programa Templario.

Por tanto, sus dirigentes y miembros de los Altos Grados en estas vías de realización nunca fueron ignorantes al que hacer de la política en la corte de Rusia, ni de la religiosidad y misticismo de la Iglesia ortodoxa rusa.

En general y al observar la historia, las Sociedades Secretas Iniciáticas, siempre buscaron caminos para que la sociedad y el pueblo ruso encontraran los medios y canales para obtener la tan anhelada Justicia social, acercando un poco de felicidad al pueblo oprimido.
Entonces, el llamado “Martinismo Ruso” en la América del Sur, solo está radicado  en el trabajo en torno a algún ritual martinista? Ciertamente que no, pues la realización de semejante programa dista mucho de lo que han querido ver, los “martinistas franceses”.

En Chile, el 89% de los Martinistas están vinculados y tienen su origen en el Martinismo ruso. Las divisiones que hoy observamos, son por causa de las divisiones intestinas surgidas de la introducción del Martinismo francés en la jurisdicción chilena. Primero, Jean Bricaud y sus diferencias con Blanchard, Chaboseaux y otros y su idea de “masonisar” la orden; luego Phillipe Encause con su “Unión de Ordenes martinistas” y finalmente Robert Ambelain con sus inventos y componendas en la Orden Martinista Iniciática, Orden Martinista los Elus Cohens, etc.

Ciertamente que el aporte del martinismo francés en América ha sido absolutamente pernicioso, viciado y principalmente conflictivo. Disfrazados de un aparente espiritualismo místico cristiano, han instalado tanto en Europa y otros continentes, sendas batallas campales con el único propósito de posicionar en torno a sus propios egos, grandes maestrías que en nada han aportado a nadie. Y claro está, siempre hay personas que se han prestado para seguir en este juego peligroso.

El Martinismo Ruso en la actualidad se mantiene inmutable a los cambios y escisiones naturales que suelen suceder, con el firme propósito de lograr su cometido final, que no es otro que la Reintegración a sus más antiguos propósitos.


Orden Martinista de Chile

      Supremo Consejo

lunes, 17 de octubre de 2016

RITUAL MARTINISTA OPERATIVO Y GENERAL









RITUAL MARTINISTA OPERATIVO Y GENERAL
(RITUAL DEL PLENILUNIO).


+EQUES AB AQUILA CORONATA S::: I::: I:::


 A continuación damos a conocer a los Iniciados en el Martinismo en cualquiera de sus Filiaciones, un Ritual que nos parece de gran utilidad. El motivo es para que este sea puesto en práctica, ya que su eficiencia es probada y, además, su uso constituye un procedimiento que en la actualidad aún sigue siendo usado por muchos Iniciados y por varias Ordenes Martinistas en el mundo. Lo transcribimos en su totalidad y sin ninguna alteración o comentario puesto de nuestra parte, para que su uso sea absolutamente confiable. 
Dice así:


RITUAL DE LAS ORDENES MARTINISTAS
RITUAL MARTINISTA OPERATIVO Y GENERAL

“...Amonesto pues, ante todas las cosas, que se hagan   rogativas,        oraciones,       peticiones, hacimientos de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia,         para    que      vivamos           quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad...” (San Pablo, 1ª de Timoteo II: 1 y 2)

“...Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice traspasar, y rogad por ella al Señor; porque en su paz tendréis vosotros paz...”
(Jeremías XXIX: 7) 


 Las Altas Autoridades Martinistas, constitutivas de la Unión de las Ordenes Martinistas, prescriben y recomiendan que se ponga en práctica este Ritual General, por todos los miembros de sus respectivas Ordenes, de todos los grados, y cualquiera que sea el sexo del Operador, si estiman, en consecuencia, que están en condiciones de aceptarlo.
 Tiene por objeto permitir a todos los Martinistas esparcidos por el mundo, cualquiera que sea su grado iniciático o su dependencia, para que actúen, conjunta y solidariamente, en ciertas épocas mensuales, en la Obra común, esto es, en la Reintegración Universal.
 Este ceremonial, para que lo puedan seguir los Martinistas que pertenecen, sea a la vía “Operativa” o a la “Cardiaca”, es un compuesto mixto, equitativo y necesario, que realza las dos vías tradicionales.
 No obstante, nosotros recomendamos que, si los discípulos directos de Louis Claude de Saint-Martin practicaron exclusivamente, a partir del siglo XIX, la Acción solo por la Oración, los seguidores de Martines de Pasqually debían seguir, obligatoriamente, conjuntamente los dos métodos: la Oración y la Operación, aquellas desde el siglo dieciocho.
 Por consiguiente, este Ritual General es un retorno a las fuentes más tradicionales, puesto que constituye la expresión de un verdadero Culto, en el sentido que dieron a esta palabra los primeros fundadores de nuestra cadena secular.
            En el Oriente de la Unión de las Ordenes Martinistas,  París, Diciembre 25 de 1961 D. C.

El Soberano Gran-Maestro


El Soberano Gran Maestro
   de la Orden Martinista


   de la Orden Martinista
                                     


      de los Elus-Cohen
            JEAN :::           


            AURIFER :::
PHILIPPE ENCAUSSE




ROBERT AMBELAIN


I  - PRELIMINARES
DEL RITUAL MARTINISTA OPERATIVO Y     GENERAL

1.      DEL REGIMEN ALIMENTICIO:
El día de la Ceremonia, se debe observar una sobriedad razonable. Será bueno comer frugalmente  y no beber sino agua pura durante le merienda. Si es posible, proscríbanse ese día el tabaco y los excitantes, tales como el café.

2.      DEL REGIMEN SEXUAL:
Es evidente que, en los días que preceden a la Ceremonia, queda prohibido todo exceso. El número de días está en relación con el temperamento y la edad del Oficiante. Pero este último, en lo posible, no debe haber tenido ninguna unión sexual desde veinticuatro horas antes, por lo menos. Si el Oficiante es una mujer, ella no debe actuar jamás durante el periodo de su “impureza” mensual.

3.      LUGAR DE LA CEREMONIA:
El ideal es, por cierto, una sala dedicada exclusivamente al estudio, la meditación y la oración. La descripción de este tipo de Oratorio, se encontrará en las obras especializadas (Teurgia, Kábala práctica, Magia Ceremonial). Si falta, se trabajará en una pieza psíquicamente adecuada: gabinete de trabajo, salón, comedor, estudio.
El aire debe haberse renovado algunas horas antes. La pieza debe tener una temperatura aproximada a los 18º o 20º centígrados. Si se trata de un comedor, precisa cerrarlo con doce horas de anticipación por lo menos y hay que quemar incienso (una pequeña cantidad), para purificarlo, después de haber renovado el aire en abundancia. Desde el momento en que se cierra esta pieza, se prohíbe estrictamente entrar a ella a cualquier mujer en estado de “impureza” mensual.

4.      LAS VESTIDURAS.
Con seguridad, lo mejor será revestirse con el Alba de lino blanco. Este es el vestido tradicional. Se le completa con un Cordón de lana o seda, de color rojo, que debe ser lo bastante largo para dar dos vueltas alrededor de la talla y caer en dos vástagos sobre la pierna izquierda, de sesenta centímetros de largo más o menos para cada vástago. Estos terminarán con una borla de la misma naturaleza (seda o algodón). Estas Albas y borlas, se encuentran en los negocios de artículos religiosos. También se los puede hacer cada cual. A falta de lino, se puede utilizar ciertas telas: lino con mezcla de algodón, percala, etc. El Alba debe llegar hasta cuatro dedos del suelo, más o menos.
Los pies se calzarán con sandalias de yute o fibra de palma, en verano, y zapatillas de lana en invierno, provistas en su interior de una plantilla aisladora, de corcho o de caucho.
La cabeza y manos estarán desnudas, esto es, desprovistas de toda cosa extraña. Previamente se habrán retirado todos los objetos metálicos: anillos, relojes, llaves, etc.
El Oficiante que actúe con ropa corriente, debe saber que con ello se priva de
una parte importante de su eficiencia en los “planos” inmediatos, y que se expone a que lo penetren corrientes psíquicas que le pueden quitar una parte de su potencia espiritual.
El Oficiante, con o sin Alba, llevará el Cordón o el Collar de su grado, collar o Cordón al que se le habrá retirado la Joya habitual de la Orden.

5. MANTEL DE LA CEREMONIA:
Lo constituye un mantel de tela de lino o de seda, rojo o carmesí, de forma cuadrada, de dimensión del codo piramidal o codo sagrado del antiguo Egipto (sirvió en las medidas de la construcción del Templo de Salomón). Esto es 0,635m.
por lado. Es curioso que, la sección dorada del metro, es la que más se le aproxima.
Sobre el Mantel, al centro, y de un diámetro de 0,21m. más o menos, se pinta o jalona el Pantáculo Martinista tradicional, de colores negro y blanco. Si falta (y esto es de igual eficiencia), bastará colocar, a la derecha del Candelabro Central, la Joya metálica de la Orden.
Si el Mantel es de tela o de seda blanca, el Pantáculo estará bordado en rojo y negro.
El Mantel será bordado, sin ningún adorno(franja, cinta u otra cosa).

6. OBJETOS ACCESORIOS:
Se tendrá un candelabro de metal, bastante alto, destinado a mantener la Luz Central, que se pondrá al centro del Pantáculo, cuando llegue el momento. Se completa con un segundo Candelabro, más pequeño, destinado a mantener la Luz corriente con la cual se encenderá la Luz del Centro.
Se usarán Velas de cera pura (cera bruta de abeja) o de cera litúrgica (con 30% de cera de abeja), que se encuentran en el comercio especializado.
Se tendrá también un Incensario de bronce o de cobre o, mejor aun, un Pebetero de barro, modelo pequeño, que se abastecerá en el momento adecuado con brasas especiales para incensar, que venden en las casas del ramo.
El Incienso debe ser de Olibano, llamado incienso macho, en lágrimas, que se guardará en un estuche de metal, o en una naveta clásica. Se proscribirá el incienso llamado de iglesia, pulverizado, y los compuestos de varias resinas.
El Puñal (o la Espada) será del tipo de guardia crucial, con lámina lisa de dos filos, puntiaguda, recta o flamígera. Los ornamentos de la empuñadura o de la guardia y del extremo de la guarnición de la espada, representarán el Pantáculo
Martinista, o los emblemas del Templo de Salomón (ornamentos del tipo llamado “masónico”). Es preferible que la empuñadura sea de madera, de cuero o, si ella es de metal, que esté recubierta con una ligadura aislante de lana o de seda (acordonada).
El Altar se levantará sobre una mesa de madera, de cara al oriente real. Se pondrá allí el Mantel de Ceremonia, con el Pantáculo convenientemente orientado. El Incensario se pone a la derecha del Pantáculo, es decir, a la izquierda del Oficiante. El Puñal se colocará, con la punta hacia el oriente, a la derecha del Oficiante, es decir, a la izquierda del Pantáculo. Al centro del Pantáculo, el Candelabro Central. A la derecha del Oficiante, la Vela corriente en su Candelabro. Al frente suyo, el Ritual.

7.      LAS ACTITUDES:
El oficiante actúa de pié. Durante sus Oraciones tendrá, si puede, sus manos abiertas en forma de copa con cara al cielo, y los codos apretados contra el cuerpo; y leerá el Ritual colocado ante él. Si el espacio es reducido, tendrá el Ritual en su mano derecha y el Candelabro con la Vela corriente en la mano izquierda.

8.      LA ILUMINACION:
Previamente se habrá apagado toda la iluminación profana, especialmente las lámparas eléctricas. No deben haber mas que las dos luminarias del Ritual, en virtud de una ley oculta, que hará venir una tercera “luz”, como consecuencia del hecho que implica la presencia de las otras dos.

9.      GENERALIDADES:
El Oficiante debe conservar el Alba y el Cordón en un estado de limpieza perfecta. Aparte del lavado, no se les debe mezclar con ropas sucias.
Interesa actuar de pié, sobre una alfombra de lana bastante gruesa, por pequeña que sea.
Fuera del momento de las Ceremonias, los accesorios rituales se guardarán lejos del alcance de manos profanas, al abrigo de toda suciedad. Para esto, se puede utilizar una pequeña maleta nueva.
El Oficiante debe saber que los textos que se usan en este Ritual, son los antiguos textos del Martinismo tradicional del siglo XVIII, o textos rituales que proceden de Ceremoniales aun más antiguos. Como tales están “Vitalizados” por el uso. Los que proceden del Martinismo primitivo, tuvieron por autor al mismo Martines de Pasqually. Es el caso de la mayor parte de estas Oraciones.

10. TIEMPOS DE LOS OFICIOS:
Durante el año, por ser la Pascua, con la conmemoración de la Resurrección del Cristo y de su victoria sobre la Muerte, la imagen de la Reintegración de toda la humanidad y de su Resurrección, es útil actuar tomando en cuenta un ciclo que haga repercutir en lo Invisible, por una especie de eco psíquico y espiritual, esta conmemoración solemne.
He aquí por qué se ha fijado, la fecha mensual de esta Ceremonia General, en el Domingo que sigue a cada luna llena (la Pascua tiene lugar el Domingo siguiente a ala Luna llena del equinoccio de primavera, en el hemisferio norte; y se actúa en igual fecha en nuestro hemisferio).
La hora se fija así: desde las 23 horas hasta la media noche, hora verdadera.
Se debe tener en cuenta la hora local que, con frecuencia, tiene una hora de adelanto sobre la hora real. En tal caso, la Ceremonia se hará de 0 hora a 1 hora de la madrugada. (En otros países que en Francia – a que se refiere este ejemplo de corrección- hay informarse del cambio de hora, para hacer la Ceremonia a la hora verdadera que corresponda).
Esta hora se ha escogido por haberse observado que este momento es uno de aquellos en que, en las ciudades, hay una especie de descanso de la circulación y del ruido.

11.  DE LAS CONSAGRACIONES Y DEL RITUAL:
Las oraciones y los pedidos de consagración, son fórmulas tradicionales, por lo menos varias veces seculares. Como tales, ellas están, pues, fuertemente cargadas por su uso prolongado.
El Ritual, voluntariamente simplificado, también se inspira en antecedentes esencialmente tradicionales, de una eficiencia cierta.

12.  DE LAS TAW TRAZADAS (+) EN EL CURSO DE LAS ORACIONES:
El signo +, o aún X, era la taw hebrea, desde antes de nuestra era y también después (Cf. Jean Danièlou: “Les Symboles Christies Primitifs” – París 1961). Era el “Signo de los Elegidos”, en el Antiguo Testamento, antes que el Apocalipsis lo designara así, y mucho antes que los Cristianos hicieran el recuerdo de la Pasión de Cristo. En esos textos (principalmente Ezequiel), se considera que fue trazado sobre la frente de dichos Elegidos por el Angel de Iaweh.
A este título, se puede utilizar por los Iniciados de todo grupo religioso o filosófico, pues el antiguo Egipto, los Misterios de Eleusis, de Dyonisios, los Gnósticos, conocieron la Taw al mismo título que el antiguo Israel y sus Cabalistas. Se la trazaba, con el Aceite de Unción, sobre la frente del Pontífice de Israel, en el momento de su consagración. Por fin, para el Cristiano, cualquiera que sea su confesión particular, es el “Signo de la Salvación”, aquel por el cual se pone en fuga y se dispersa a los Demonios. Recuerda el triunfo de Cristo sobre la Muerte. Los cristianos del Africa del Norte, en los primeros siglos, la llevaban pintada o tatuada sobre la frente. Era la abreviación del Tetragrama Divino y los rabinos medievales, en las llamas de las hogueras, se esforzaban en visualizarlo resplandeciente en el centro de su frente, en una especie de visión interior.
Por consiguiente, el Oficiante se limitará a trazarlo, cada vez con el pulgar derecho, en el centro de su propia frente. Otra manera de trazarlo ante él, es con la llama de la Bujía Corriente (que lo representa en el Ritual), sea ascendiendo de abajo hacia arriba,  sea descendiendo desde arriba hacia abajo, por la línea vertical de la referida Taw. En el hecho, consiste en hacer en el espacio el número 4, derecho o invertido. Se conoce la importancia de este glifo para el Martinismo Tradicional. Derecho, simboliza la Resurrección. Invertido, simboliza la Encarnación.



II – CONSAGRACIONES
DEL RITUAL MARTINISTA OPERATIVO Y GENERAL

Consagración del Alba y del Cordón.

“Mi fuerza está en Tu Nombre, pues El me da vigor, ya que, del Cielo y Tierra, Tu eres Hacedor. Por eso es que te pido que acojas mi oración, dejando que se eleve, hasta ti mi clamor. Que en todos los caminos la Paz sea Contigo, y que también, en ellos, lo sea con Tu Espíritu”.

 Yo os exorcizo, Alba y Cordón, vestiduras sagradas que destino al Culto de mi Reconciliación Celeste, en Nombre de Aquél que os tiene destinados para la protección del Hombre en presencia de los Malos Espíritus, y para su Purificación en presencia de las Potencias Celestes. Sed, pues, en adelante, vestiduras inmaculadas y benditas (+), puras (+) y resplandecientes (+), al abrigo de toda potencias y todo prestigio del Espíritu Demoníaco y de sus Ministros, al abrigo de todas sus empresas y de todos sus maleficios, cualquiera que ellos sean. No conservaréis en vosotros ninguna fuerza diabólica, pero llegad a ser, por consiguiente, Vestiduras Puras (+), Santas (+), Benditas (+) y Santificadas (+). Dignaos `pues, Señor, Dios Eterno, Santificador Todo-Poderoso, Purificar (+), Bendecir (+) y Santificar (+) esta Vestidura inmaculada y este Cordón. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

                                                Consagración de las Sandalias.
                                                 
“Mi fuerza está en Tu Nombre, pues El me da vigor, ya que, del Cielo y Tierra, Tu eres Hacedor. Por eso es que te pido que acojas mi oración, dejando que se eleve, hasta ti mi clamor. Que en todos los caminos la Paz sea Contigo, y que también, en ellos, lo sea con Tu Espíritu”.

Yo os exorcizo, Sandalias, que destino al Culto de mi Reconciliación Celeste, en Nombre de Aquél que os tiene destinados para la protección del Hombre en presencia de los Malos Espíritus, y para su Purificación en presencia de las Potencias Celestes. Sed, pues, en adelante, benditas (+), puras (+) y resplandecientes (+), al abrigo de toda potencias y todo prestigio del Espíritu Demoníaco y de sus Ministros, al abrigo de todas sus empresas y de todos sus maleficios, cualquiera que ellos sean. No conservaréis en vosotros ninguna fuerza diabólica, pero llegad a ser, por consiguiente, Puras (+), Santas (+), Benditas (+) y Santificadas (+). Dignaos `pues, Señor, Dios Eterno, Santificador Todo-Poderoso, Purificar (+), Bendecir (+) y Santificar (+) estas Sandalias. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).


Consagración del Mantel, y del Lugar o Local de la Ceremonia.

“Mi fuerza está en Tu Nombre, pues El me da vigor, ya que, del Cielo y Tierra, Tu eres Hacedor. Por eso es que te pido que acojas mi oración, dejando que se eleve, hasta ti mi clamor. Que en todos los caminos la Paz sea Contigo, y que también, en ellos, lo sea con Tu Espíritu”.

 Señor, Dios Eterno, Todo-Poderoso que, aunque el Cielo y la Tierra no te puedan contener, dígnate tener aquí abajo una Morada donde Tu Nombre
Divino se invoque sin cesar; dígnate, Te lo suplicamos, por la intercesión de los méritos de Tus Angeles y de Tus Santos, visitar este Lugar de Ceremonia y este Mantel, mirarlo con ojos benévolos y misericordiosos; por la infusión de Tu Gracia, presérvalos de toda mancha y consérvalos siempre puros y sin tacha.
 Dígnate pues, Tu que has satisfecho las promesas de David Tu Servidor, haciendo realizar su obra por su hijo Salomón, satisfacer también mis esperanzas, arrojando muy lejos y por siempre a todas las Potencias Tenebrosas fuera de este recinto así santificado. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).


                                                Consagración del Puñal o de la Espada.

“Mi fuerza está en Tu Nombre, pues El me da vigor, ya que, del Cielo y Tierra, Tu eres Hacedor. Por eso es que te pido que acojas mi oración, dejando que se eleve, hasta ti mi clamor. Que en todos los caminos la Paz sea Contigo, y que también, en ellos, lo sea con Tu Espíritu”.

 Yo te conjuro, Criatura de Metal, en Nombre del Dios-Todopoderoso, Iaweh Sabaoth, Señor de los Ejércitos del Cielo, para que no queden nada de la Potencia Tenebrosa que ha reinado hasta hoy en ti, y que, por el contrario, tu seas Lámina de metal conjurada, Puñal o Espada de Justicia, en la mano del Hombre de Deseo reconciliado con su Creador.
 “OREMOS”. Dios Eterno, Santificador, Todo-Poderoso, en cuya mano reside toda victoria, a Ti, que diste a David una fuerza prodigiosa para vencer al rebelde Goliat, te pido con una oración humilde, que Tu Bondad se digne, en Su Misericordia, bendecir este Puñal o Espada y consagrarlo a mi lucha victoriosa contra los Malos Espíritus. Concede a tu fiel servidor, Oh Dios Todo-Poderoso, que él le sirva victoriosamente para su protección, su defensa, la de su familia, de su morada, de sus hermanos, contra todos los Enemigos, visibles e invisibles. Por Ieshouah Nuestro Señor. Amén (+).

Consagración de la Tinta para el Trazado del Mantel de Ceremonia.

“Mi fuerza está en Tu Nombre, pues El me da vigor, ya que, del Cielo y Tierra, Tu eres Hacedor. Por eso es que te pido que acojas mi oración, dejando que se eleve, hasta ti mi clamor. Que en todos los caminos la Paz sea Contigo, y que también, en ellos, lo sea con Tu Espíritu”.

                      Señor Dios Eterno y Todo-Poderoso, dígnate bendecir (+) esta
Criatura líquida, esta Tinta Santa, para que ella sea útil a los Hombres, y que quien quiera que escriba con ella el Nombre Divino del Reparador, el de Tus Angeles y de Tus Santos, en el contorno de sus Circunferencias, obtenga, por la Invocación de Tu Nombre Muy Sagrado, por su intermedio y por sus méritos, la salud del cuerpo y del alma, la iluminación de su espíritu, la apertura de su ojo interno y los primeros testimonios de su Reconciliación. Por Ieshouah Nuestro Señor. Amén (+).

                                                Consagración del Incienso.

“Mi fuerza está en Tu Nombre, pues El me da vigor, ya que, del Cielo y Tierra, Tu eres Hacedor. Por eso es que te pido que acojas mi oración, dejando que se eleve, hasta ti mi clamor. Que en todos los caminos la Paz sea Contigo, y que también, en ellos, lo sea con Tu Espíritu”.

 “OREMOS”. Por la intercesión del Bienaventurado Miguel Arcángel, que se mantiene de pié a la derecha del Altar de los Perfumes, por la intercesión de todos Tus Elegidos, de Todos Tus Santos, y de Todos Tus Angeles, dígnate Señor bendecir (+) y santificar (+) este Incienso y aparejar el perfume con un olor dulce y suave. Que para Tus servidores rescatados con Tu preciosa Sangre, Señor Misericordioso, esta composición aromática sea una perpetua defensa contra los Malos Espíritus, contra todos los Sortilegios, Ilusiones y demás agravios diabólicos preferidos y hechos con denuedo por el mundo; que este Incienso sea una perpetua expulsión de todos los Espíritus de Prevaricación, y que en cualquier lugar en que se esparza el suave olor de este Perfume, que allí jamás pueda habitar ningún maleficio o molestia diabólica, y que en el mismo instante ellos sean alejados y desaparezcan bajo la inmensidad de Tu Potencia y de Tu Fuerza. Y en cambio, que, como por un llamado invisible, cuando se esparza el dulce olor de esa mezcla aromática, acudan de inmediato alrededor de este Santo Altar y de sus Circunferencias santificadas, todos los Angeles y Espíritus de Luz así como todas las Almas de nuestros Hermanos por fin reconciliados.

 “OREMOS”. Señor Santo, Dios Todo-Poderoso, ante el que se encuentran, con profundo respeto, innumerables ejércitos de Angeles, dígnate bendecir (+) y santificar (+) esta Criatura aromática. Que bajo el perfume penetrante de su olor, acudan y se reúnan los Espíritus Celestes llamados por la palabra de Tu Servidor. Y que, así mismo, huyan por siempre los Espíritus de las Tinieblas y del Error, que vagan a nuestro alrededor para extraviarnos, sin que puedan subsistir jamás sus maleficios y sus prestigios. Por Ieshouah Nuestro Señor. Amén (+).

o
o      o


          Oración al vestirse con el Alba y el Cordón, antes de la ceremonia.

 Blanquéame, Señor, y purifica mi corazón, para que por estar lavado en la Sangre del Cordero, yo goce un día de las Alegrías Eternas, con mi Alma por reconciliada. Dígnate pues, Oh Señor Misericordioso, extinguir en mí el ardor de las malas pasiones, para que la Virtud de la Fuerza y la Pureza vivan en mi. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

          Oración al calzar las Sandalias.

 Felices aquellos que se han integrado en sus caminos, y que marchan de acuerdo contigo Señor. Que tanto mis acciones como mis pasos, puedan regirse de manera que yo conserve fielmente Tus Mandamientos y Tus Decretos, Oh Dios Todo-Poderoso. Y que unos y otros me conduzcan victorioso, al término de esta vida terrestre, a la Esfera Primitiva, de la que salí por mi culpa. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

          Oración al colocarse la Banda o el Collar del Grado.

 Señor de los Ejércitos del Cielo, permite que siempre pueda conservar, con honor y fidelidad, este Ornamento precioso de mi Reconciliación, y que, Abanderado de los Combates Vengadores, siga siendo por mis actos, el símbolo de Tus Victorias. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

          Oración al desenrollar la Alfombra de Ceremonia.

 Dios Eterno, Sabio y Fuerte, dígnate descender en este lugar; santifícale con Tu Presencia y con Tu Majestad, para que la pureza y castidad y la plenitud de Tu Ley residan aquí. Y haz según Tu Palabra: En cualquier lugar en que te encuentres, y en el cual se respete y recuerde Mi Nombre, Yo vendré a vosotros y Yo os bendeciré... (Exodo XX, 21). Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

          Oración al colocar el Candelabro Central y el Incensario.

 Que todo esté dispuesto según Tu Palabra, Oh Señor Todo-Poderoso. Tu que riges las cosas con mesura, número y peso, pues la potencia soberana solo es Tuya y Tu permanecerás por siempre... (Sabiduría XI, 21-22). Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+). 





III – RITUAL
MARTINISTA OPERATIVO Y GENERAL

La Sala estará alumbrada con una mariposa o una luz muy débil, que después se apagará.

El Oficiante, primero se santigua (+), y mirando al Altar y al Oriente, dice:

 Mi llamado se eleva hasta vosotros, Venerados Maestros Pasados e Invisibles, que habéis cruzado los Portales y realizado el último viaje. Nosotros nos podemos unir, en este instante y en este lugar, con todos nuestros HH::: esparcidos por el extenso mundo, en corazón y espíritu con todos los nuestros. Amén (+).

El Oficiante enciende una Vela corriente. (con la que después encenderá el Candelabro Central). Hecho esto, dice:

 Yo te conjuro, Oh Uriel, y te invoco con mi Palabra, con todo lo que está en tu Poder y en el Mío, para que tu Fuego Espiritual abrace la materia que yo consagro al Eterno en el interior de esas Circunferencias. Que el Fuego Elementario, que allí reside se una al tuyo para contribuir a la Luz Espiritual de los Hombres de Deseo, mis HH::: y que, de este modo, todos ellos sean animados con Tu Fuego de Vida. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante aspira suavemente la Llama de la Vela y dice:

 Oh Luz Pura, símbolo de lo principal de mi Alma, a quien el Eterno ha confiado el cuidado de mi pensamiento, de mi voluntad, de mi acción y de  mi palabra, has que por el Fuego Radiante mi Alma se libere de sus escollos y que mis labios se santifiquen, para que las palabras que yo voy a pronunciar actúen para la mayor Gloria del Eterno, para mi instrucción y para la edificación de mis semejantes. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante enciende ahora el Candelabro Central con la llama de la Vela corriente, (el Oficiante extingue la mariposa primitiva), y dice:

 Yo te purifico, Oh Cirio, y te bendigo (+) en nombre del Eterno y con las virtudes y potencias que Él me ha concedido. Queda, por consiguiente, ordenado y consagrado, con mi palabra y con mi intención, para el servicio a que yo te destino, y que es el de hacerme recordar la impresión de las cosas que aquí se me comunicarán por los Espíritus que yo invoque, según la Potencia innata en mí desde los Orígenes. Sed, pues, justo y verídico a mi vista, como lo fueron las luces que los Elegidos privilegiados del Creador emplearon en sus Ceremonias, unidas a favor de la Regeneración Espiritual de los Hombres, mis semejantes. Para la mayor Gloria del Pensamiento Eterno, para la mayor Gloria de la Voluntad Eterna, para la mayor Gloria de la Acción Eterna, y por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante enciende ahora la Braza del Incensario o del Pebetero, en la llama de la Vela Central, diciendo:

Yo te purifico, Oh Fuego, y yo te bendigo (+), yo te Santifico, en el nombre del Eterno, en nombre de aquel que te ha creado, que apareció a Su servidor Moisés bajo el aspecto de Zarza Ardiente, para que tu seas lo mismo, como antes lo era el Altar de los Perfumes del Sagrado Templo de Jerusalén, para llegar hasta el Trono de Dios Altísimo el incienso que se debe a Su Gloria y a su Bondad. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

                                                                El Oficiante espera un breve instante y dice:

Venid, Oh Espíritu Santo, rodea el Fuego que se Te ha Consagrado para que Tu Trono sea Resplandeciente y Dominante en todas las Regiones del Mundo Universal. Rige, según mi pensamiento, sobre mí y sobre mis HH::: Aleja de estas Circunferencias todo Espíritu de Tinieblas, de Error y de Confusión, para que mi Alma pueda aprovechar del fruto de los Trabajos que la Orden da a aquellos que se hacen dignos de que Tu los penetres, Oh Espíritu Santo, que vives y reinas con el Padre y el Hijo por siempre. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante deposita entonces Incienso sobre la Braza del Incensario y da una PRIMERA VUELTA alrededor del Altar, diciendo:

 Oh Eterno, que este Incienso que yo te ofrezco en estas Circunferencias, sea una imagen verdadera de la pureza de mi palabra y de mi intención, para tu mayor Gloria y Justicia. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante deposita nuevo Incienso en el Incensario y da una SEGUNDA VUELTA alrededor del Altar, diciendo: 

 Oh Eterno, que este Perfume que Te ofrezco en testimonio de mi Alma, tenga el mismo éxito que aquél que Te ofreció Zorobabel en el seno de Babilonia para la liberación de los restos de Israel. Líbrame de la servidumbre de la Tinieblas que me rodean y me mantienen privado de Tu voluntad y de Tu Ciencia. Acoge mi oración, en la misma medida en que mi palabra y mi voluntad estén de acuerdo con la Tuya. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante deposita de nuevo Incienso en el Incensario y da una TERCERA VUELTA alrededor del Altar, diciendo:

 Oh Eterno, que mi oración sea en adelante el verdadero Perfume que yo te ofrezco para una Eternidad. Que este Perfume sea el emblema del fervor con el cual yo Te invocaré para mi Reconciliación, con el propósito de unirme, así, sinceramente a Aquel a quien Tu le has dado el cuidado de conducirme, dándomelo como mi Guardián. He aquí por qué yo  invoco a este Guardián bienhechor, en el seno de estas Circunferencias, aunque yo no lo vea con mis ojos de la carne, para que él sea mi Consejero, mi Guía, y mi Apoyo en este mundo inferior y en los demás, para tu mayor Gloria y para mi santificación perfecta. Por Ieshouah, Nuestro señor. Amén (+).

El Oficiante deposita el Incensario sobre el Altar, volviendo a tomar lugar, de pié, mirando al Oriente, y extiende delante de él las manos abiertas en forma de copa, con los codos apretados al cuerpo, y dice:

 Oh Eterno, Dios Inefable, Padre Sagrado de todas las cosas, Tu que ves y lo abarcas todo, escucha la Oración de Tu servidor, prosternado ante ti. Concédeme el recogimiento, el fervor, la sinceridad necesaria para los sentimientos que yo te voy a expresar. Sedme propicio, Oh Padre Inefable, tanto a mí como a todos aquellos y aquellas por quienes yo te vengo a suplicar. Escúchame pues, Oh mi Dios, concédeme el don de Orarte con eficiencia por mis HH::: de la Orden, por mis Parientes, por mis Amigos, por mis Enemigos, por los Vivos, por los Muertos, y por todas Tus Criaturas, Oh Señor Misericordioso. He aquí que yo me entrego a Tu Santa Custodia. Ten pues piedad de mí, y que se haga Tu Voluntad. Amén (+).
 Y Vosotros, mis Protectores, Espíritus desligados de los lazos de la Materia, vosotros que en adelante gozáis del fruto de vuestras Virtudes y del cual yo tengo la felicidad de llevar los nombres, yo os conjuro, por ese Nombre que vosotros mismos habéis invocado con tanto fervor, confianza y éxito, yo os conjuro que contribuyáis por mi salvación eterna con vuestra santa intercesión, y con vuestra protección junto al Padre de Misericordia, junto al Hijo Redentor, junto al Espíritu Santo Conservador. Obtened para mí y para todos mis HH::: las gracias de la Divinidad, Sus Favores, Su Clemencia, y que os recompensen hoy por las luchas que habéis debido librar en esta residencia en que todavía me encuentro. Haced que, por vuestra ayuda salvadora, yo viva y muera como vosotros, en la Paz, en la Alegría, en la Santidad. Amén (+).
 Y Tú, Oh Espíritu Puro, mi Guardián, encargado por el Eterno de velar por mí para la Reconciliación de mi ser espiritual, yo te conjuro, por el Nombre del Dios de Misericordia, de venir en ayuda de mi Alma todas las veces que ella esté en peligro de sucumbir ante el Mal, todas las veces que ella te llame por sus deseos, sus suspiros y sus meditaciones, todas las veces que ella tenga hambre y sed de consejo, de instrucciones, y de inteligencia. Ayúdame pues, Oh Guardián mío, a obtener la ayuda y la protección de los Protectores que yo acabo de invocar, así como la sumisión de los Espíritus que me restan que evocar en esta ceremonia. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante guarda silencio por algunos instantes y vuelve a poner una cantidad bastante grande de
Incienso en el Incensario. Ahora va a rezar por la
difusión de la Doctrina Martinista en el Mundo entero:

 Dios Todo Poderoso y Eterno, Tu que te has dignado revelar Tu Gloria a todas las Naciones y has beneficiado a nuestros Maestros con una Revelación esencial para nuestra Salvación común, dígnate pues, Señor, perpetuar las obras de Tu Misericordia para que el Mensaje de nuestros Maestros, al fin esparcido por toda la tierra, para la Reintegración Universal de todos los Seres creados en sus primeras Propiedades, Virtudes y Potencias Espirituales y Divinas, penetre a todos los Hombres de buena voluntad, y que ellos perseveren así en nuestras tradiciones y en nuestras Obras con una fe firme y ardiente, así como en la confesión de Tu Santo Nombre. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+). 

El Oficiante medita algunos instantes y, enseguida, reza por la armonía, la concordia y la fidelidad de los HH:::

 Oh Dios, Unico Dispensador de la Paz, Conservador Todo Poderoso de todas las cosas que Tú has creado, nosotros Te oramos para que  nuestros HH::: y HHas::: perseveren, por un tiempo inmemorial fieles a la Mística y a las Obras que ellos han escogido y aceptado libremente al entrar en la Orden y que, por Tu Gracia, permanezcan sometidos a la Jerarquía y a la disciplina de dicha Orden, sin faltar jamás a su promesa. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita algunos instantes y, después, reza por los Dignatarios y los Maestros de la Orden:

 Dios Todo Poderoso y Eterno, nosotros Te imploramos humildemente, todos nosotros que somos Tus servidores, para que te dignes dirigir y conducir a los Maestros y Dignatarios de nuestra Orden, protegiendo sus Almas y esclareciendo sus Espíritus, a fin de que ellos puedan, por un tiempo inmemorial, cumplir digna y eficazmente los deberes que ellos han aceptado. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita algunos instantes y, después reza por los Grandes Maestros de la Orden, diseminados por el mundo:

 Nosotros Te rogamos, Oh Dios Todo Poderoso, para que Tus servidores, Nuestros Grandes Maestros, que han recibido de Tu Misericordia el poder de gobernar nuestras filiaciones, reciban, por un tiempo inmemorial, un acrecentamiento de todas las Virtudes y que, adornados dignamente con ellas, ellos puedan evitar los Vicios innumerables y llegar hasta Ti, Oh Señor Misericordioso, que eres el Camino, la Verdad y la Vida. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita algunos instantes y, a continuación, reza por el triunfo de la Espiritualidad Universal:  

 Dios Todo Poderoso y Eterno, Tu que has revelado Tu Gloria a todas las Naciones cristianas, dígnate, Señor, conservar las Obras de Tu
Misericordia para que Tu Iglesia Universal de aquí abajo, reflejo de la de lo Alto, esparcida por toda la tierra, persevere con una fe firme e indestructible en la confesión de Tu Santo Nombre. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita algunos instantes y, después, reza por la Paz del Mundo:

 Oh Dios Eterno, por quién se santifican nuestros deseos, nuestros deseos rectos, y nuestras obras justas, dígnate, Señor Misericordioso, otorgar a Tus servidores aquella Paz que el mundo no puede darle, para que nuestros corazones se sometan a Tu Santa Voluntad, y que eliminado el terror de nuestros Enemigos, nuestros días sean tranquilos bajo Tu Protección y la de Tus Angeles, promovida para el gobierno de las Naciones. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita algunos instantes y, después, reza para que las catástrofes, tales como los hundimientos, los sismos, se le eviten a la Humanidad:

 Dios Todo Poderoso y Eterno, Tu que has creado el Cielo y la Tierra y les has dado su estabilidad original y permanente, nosotros pedimos a Tu Infinita Bondad y a Tu Misericordia inagotable para que, por la Potencia de Tus Angeles y los méritos de Tus Santos, Te dignes sujetar a los Demonios ocultos en las entrañas de la Tierra, conservar a la corteza terrestre su estabilidad bienhechora, para que las montañas no vengan a ocupar los valles, que los valles no pasen a ser llanuras, que la superficie de la Tierra no se abra. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita unos momentos, y a continuación, ora para que la nieve, el granizo, la lluvia y las tempestades, no causen estragos en el mundo ni traigan duelo a la Humanidad:

 Dios Todo Poderoso y Eterno, Tu que te has dignado santificar las aguas de este mundo, y que también has hecho brotar el Agua Viva de la Roca de Horeb y que te has servido de aquella del Jordán para el Bautismo de Tu Hijo, nosotros  pedimos a Tu Inmensa Bondad y a tu Misericordia inagotable, que por la potencia de Tus Angeles y los méritos de tus Santos, se nos eviten los estragos de la Aguas, bajo cualquier forma, ya sea de tempestades, maremotos, trombas o ciclones, y que los Demonios que los acompañan atormentados por Tu Potencia y Tu Justicia, sean cogidos y alejados para siempre de los lugares donde se amparan Tus Criaturas y, lejos de Tus Criaturas mismas, Oh Señor Misericordioso. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita unos instantes y, enseguida, ora para que los vientos, los tornados, los ciclones, no impidan los trabajos de los Hombres:

 Dios Todo-Poderoso y Eterno, Tu que te has dignificado santificar el aliento del Aire elemental en el Día Santo de Pentecostés, cuando Tu hiciste descender Tu Espíritu Santo sobre los Apóstoles reunidos, y que entonces “de repente vino un estruendo del Cielo como de un viento regio que corría”, nosotros pedimos a Tu Infinita Bondad y a Tu Misericordia inagotable, que por la potencia de Tus Ángeles y los Méritos de Tus Santos, los estragos de las tempestades, de los torbellinos, de las trombas y de los ciclones, cuiden los lugares en que viven y se protegen Tus Criaturas y de Tus Criaturas mismas, Oh Señor Misericordioso. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita algunos instantes y, después, ora para que los arrebatos del Fuego no arrasen la Naturaleza entera, y especialmente, las obras de los Hombres:

 Dios Todo-Poderoso y Eterno, Tu que Te has dignado manifestarte a Tu Servidor Moisés bajo la forma de una Zarza Ardiente, y que hiciste descender Tu Espíritu Santo sobre los Apóstoles y los Discípulos bajo la forma de lenguas de fuego en Pentecostés, nosotros pedimos a Tu Infinita Bondad y a Tu inagotable Misericordia que, por la potencia de Tus Ángeles y los méritos de Tus Santos, las llamas de fuego subterráneo, las de incendios terrestres, y las encendidas por el rayo celeste, cuides los lugares en que viven y se protegen Tus Criaturas y Tus Criaturas mismas. Oh Señor Misericordioso. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita breves momentos y, a continuación, ora para que las epidemias, la peste, el cólera, la viruela y todas las plagas microbianas que atacan a los reinos vegetal, animal y hominal, sean destruidas y desaparezcan de la superficie de la tierra:  
             
 Dios Todo-Poderoso y Eterno, Tu que te has dignado sanar a Israel errante en el Desierto y por eso víctima de las mordeduras de las serpientes ardientes, nosotros Te suplicamos que nos hagas el favor, en recuerdo de la fé de Tu pueblo y en los méritos de la Serpiente de Bronce, Tu Hijo Divino, de apartar de todas Tus Criaturas las enfermedades pestilentes que los amenazan de una manera cruel, mantenerlas con salud del cuerpo y del Alma. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita algunos instantes y, después, ora por los frutos de la tierra:

Dios Todo-Poderoso y Eterno, Tu que has creado todas las cosas para la utilidad del Género Humano, dígnate Señor, repartir los beneficios tan necesarios de Tu Benevolencia sobre la superficie de este Mundo Temporal, para que alimentados con Tus Dones y dándote las gracias, busquemos todavía con mayor confianza el Pan de la Vida Eterna. Oh Señor Misericordioso, has que todas Tus Criaturas, hombres, animales, vegetales, que por un efecto providencial de Tu Gracia, Tu te dignas darle al alimento cotidiano, se aparten los espectros del Hambre, de la Sed, de la Miseria y de la Muerte. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).
                                              
El Oficiante reza ahora por los Hermanos y las Hermanas de la Orden, sus parientes y todos los Maestros Idos:

Oh Dios Eterno, Tu que dispensas el perdón y deseas la salvación de los hombres, nosotros te pedimos que Tu Santa Clemencia conceda, a los Hermanos y Hermanas de la Orden, a sus Parientes y a sus vecinos, así como a todos los Maestros Idos que han abandonado este siglo, que participen con
Tus Santos y Tus Angeles, la Benevolencia Eterna con el retorno a sus orígenes celestes, y la Unidad Original reconquistada por fin. Oh Señor Misericordioso, dígnate conceder el reposo eterno a todos esas Almas, por un tiempo inmemorial y has que en ellas resplandezca la Luz que no se extingue.
Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).
                                              
El Oficiante vuelve a poner una gran cantidad de Incienso en el Incensario, medita por algunos momentos y, después, ora por las Almas Errantes:
             
Dios Todo-Poderoso y Eterno, Tu que te has dignado salvar a los hijos de Israel de los ataques de las serpientes quemantes durante el largo caminar de cuarenta años en el Desierto, bajo la única condición de elevar sus ojos con confianza hacia la Serpiente de Bronce expuesta a las miradas de todos, dígnate en Tu Clemencia, Oh Señor Misericordioso, conceder a las Almas Errantes, perdidas en las Tinieblas del Más-Allá, la gracia de recordarse del Nombre del Redentor, y de escapar así a los ataques y a las asechanzas de los Espíritus Demoníacos, furiosos por perderlos. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita por algunos momentos y, después, ora para la re-iluminación de las Almas oscurecidas por el Materialismo ateo:

      Dios Todo-Poderoso, Tu que salvas a los Hombres y que no dejarás que perezcan ninguna de Tus Criaturas, dígnate Señor mirar favorablemente a las Almas extraviadas por la astucia de Satán, Nuestro Adversario, para que, habiendo abandonado toda malicia, esas Almas se arrepientan de sus errores y retornen un día a la Unidad de Tu Verdad Santa y Eterna. Acoge pues, Señor Misericordioso, la oración que yo te elevo para que se disipe la ceguera de los Pueblos que han olvidado Tu Santo Nombre, para que por haber visto la Luz de Tu Verdad, que es el Cristo, Nuestro Redentor, esos
Pueblos sean alejados de las Tinieblas. Oh Tu, Señor, que no buscas la Muerte de los Hombres sino la Vida misma del pecador, dígnate Señor acoger favorablemente mis oraciones por esos Pueblos. Libra a las Naciones extraviadas del culto de los Idolos, y reúnelas en Tu Santa Iglesia, Eterna y Universal, lejos de este Mundo de dolor, y para la mayor gloria de Tu Santo Nombre. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).                                      

El Oficiante reza ahora por los enfermos, los afligidos y los prisioneros:

 Dios Todo-Poderoso y Eterno, nosotros Te pedimos humildemente que concedas, a todos los inválidos, los enfermos, los afligidos y los prisioneros, la salud y la libertad, de manera que, liberados de la enfermedad y del cautiverio, puedan llegar a dar gracias a Tu Misericordia, Oh Señor de todas las Gracias. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).
                                                             
El Oficiante medita por algunos momentos y, a continuación, ora por los Jefes y los Conductores de los Estados Cristianos:

 Dios Todo-Poderoso y Eterno, Tu que tienes en Tus manos todo el poder y toda la autoridad para todos los reinos de la tierra, nosotros imploramos humildemente Tu Santo Nombre para que Te dignes confirmar en la Paz y la Verdadera Concordia a los Jefes de los Estados Cristianos y que Te dignes inspirarles la firme resolución de librar a toda la tierra del azote de la Discordia y de la Guerra, como también de las destrucciones por los Combates fratricidas entre todos los hombres. escúchanos pues, Oh Señor Misericordioso. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita por algunos momentos y, después, ora por los Jefes y los Conductores de los Estados no-cristianos:

 Dios Todo-Poderoso y Eterno, Tu que tienes en Tus manos todo el poder y la autoridad de todos los reinos de la tierra, nosotros imploramos humildemente Tu Santo Nombre para que te dignes inspirar a los Jefes y a los Conductores de los Estados y de los Pueblos no-cristianos, a falta de la gracia efectiva de una conversión a Tu Santa Ley y el culto de Tu Divino Hijo, el Cristo Nuestro Señor, el favor de un comportamiento pacífico y digno, sabio e ilustrado, caritativo y tolerante, y que el Angel a quien Te has dignado confiar la conducta de cada uno de estos Pueblos o de estas Naciones, los mantenga siempre en los caminos de la Paz, de la Concordia y de la Tolerancia, así como el respeto de tus fieles Elegidos, Oh Señor Misericordioso. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita por algunos momentos y, después, ora por todo el Género Humano:

 Dios Eterno y Todo-Poderoso, Tu que Te has servido de Tu Hijo como de una Piedra Angular para reunir a los Judíos y a los Gentiles, que se elevaren como dos Muros sobre los Cimientos opuestos, y que has reunido esos dos Rebaños enemigos bajo un solo y mismo Pastor, el Reparador Eterno, has pues, Señor, que en atención a los homenajes piadosos que toda la Humanidad Te ha de rendir un día, en Tu Santa Ciudad de Arriba, que Tus Creaturas vivan por fin unidas, en un día próximo, por el vínculo indisoluble de la Caridad, y no permitas de ninguna manera, Señor Misericordioso, que la división de los Espíritus y la perversidad de los corazones, separen a los que no forman en su origen, mas que una sola Familia bajo la autoridad de un solo Padre, para que, al encontrarse un día en un mismo Templo, celeste y común, moren todos entonces eternamente en Tu Santo Reino. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita por breves momentos y, enseguida, ora por los Espíritus degradados y caídos en el seno del Reino Mineral:

 Dios Todo-Poderoso, Eterno Creador y Conservador de todos los Seres, he aquí que nosotros Te oramos y Te suplicamos por todos los Seres, he aquí que nosotros Te oramos y Te suplicamos por todos los Espíritus, caídos y degradados, encerrados en el seno de la Naturaleza Mineral, como consecuencia de nuestra propia Caída. Oh Señor Misericordioso, dígnate por fin conceder la liberación y el retorno al Pléroma Inicial, a esas Almas, así como a Todas aquellas de otros Reinos. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita por algunos momentos y, a continuación, ora por los Espíritus degradados y caídos en el seno del Reino Vegetal:

                     Dios Todo-Poderoso, Eterno Creador y Conservador de todos los
Seres, he aquí que nosotros Te oramos y Te suplicamos por todos los Espíritus, caídos y degradados, encerrados en el seno de la Naturaleza
Vegetal, como consecuencia de nuestra propia Caída. Oh Señor
Misericordioso, dígnate por fin conceder la liberación y el retorno al Pléroma Inicial, a esas Almas, así como a Todas aquellas de otros Reinos. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita por algunos instantes y, después, ora por los Espíritus degradados y caídos en el seno del Reino Animal:

             
Dios Todo-Poderoso, Eterno Creador y Conservador de todos los Seres, he aquí que nosotros Te oramos y Te suplicamos por todos los Espíritus, caídos y degradados, encerrados en el seno de la Naturaleza
Animal, como consecuencia de nuestra propia Caída.                     Oh Señor
Misericordioso, dígnate por fin conceder la liberación y el retorno al Pléroma Inicial, reintegrando en el seno del Arquetipo, a esas Almas, así como a Todas aquellas de otros Reinos. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita por algunos momentos y, a continuación, ora para que los Espíritus
Demoníacos sean arrojados lejos de la Tierra:

 Dios Todo-Poderoso y Eterno, Creador y Defensor del Género Humano, Tu que has formado al Primer Hombre y a todas las Almas preexistentes en el, a Tu Imagen y Semejanza, dígnate, Señor considerar a Tu servidor, caído en las redes de la Serpiente. Este antiguo Adversario de la Tierra envuelve su Alma con los horrores del miedo, en donde adormece sus facultades espirituales y razonadoras. Destruye pues, Señor Todo-Poderoso a esta Potencia Diabólica, desvía sus pérfidas asechanzas arrojando lejos de nuestro Universo al Tentador Inicial, Sus Angeles y Sus Ministros. Y que Tus Servidores, Dios Todo-Poderoso por ese Signo de Salvación trazado sobre su frente, queden defendidos y protegidos en sus Almas y sus Cuerpos.

Ahora el Oficiante se santigua en la frente con el signo de la Taw, dibujado con los dedos pulgar, índice y mayor, reunidos una + o una X, signos curativos de la Taw Hebraica en los primeros siglos de nuestra era y también antes. Sigue orando:

 Y por eso, Señor. Tu que has dispuesto con un orden admirable el Ministerio de los Angeles y de los Hombres, concédenos, Oh Señor Misericordioso, la protección de nuestra vida terrestre, que harán los mismos que Te sirven en el Cielo. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante medita por algunos momentos y, después, ora por la salvación de los Espíritus Prevaricadores:

 Dios Todo-Poderoso, Retribuidor Eterno, nosotros Te rezamos y suplicamos, tanto en Tu Justicia como en Tu Misericordia, por todos los Espíritus que, en el Principio, han prevaricado. Has que un rayo de Tu Luz Divina despierte al fin y por un tiempo inmemorial, en su Esencia, el arrepentimiento doloroso y sincero de ese Crimen inexpiable, Oh Señor Misericordioso. Para que en el Día del último Sabbat, destruidos en su accidente, pero al menos salvados en su substancia, ellos vuelvan para siempre a su principio, y al fin proclamen Tu Gloria por los siglos de los siglos, Oh Dios Eternamente Justo y Fuerte. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+). 

El Oficiante dice después, entonándolo, el
“Salmo de las Batallas” (Nº 68), que los hijos de Israel entonaban en el momento del combate, cuando el Arca de la Alianza se levantaba de la tierra sobre los hombros de los Levitas, y que aquí se aplica a los demonios:

 Que Dios se levante, y que sus Enemigos sean dispersados. Que sus Adversarios huyan ante Su Presencia y que, así como se disipa el humo, como se derrite la cera delante del fuego, así desaparecerán los Malos delante de El. Entonces los Justos se regocijarán; ellos vencerán delante de Dios, con señales de alegría. Cantad pues ante el Señor, celebrad su Santo Nombre. Abridle el camino a Aquel que avanza de parte de los mundos, pues el Eterno es Su Nombre. Padre de Huérfanos y Defensor de viudas, es Dios en la Morada de su Santuario, el Dios que da una familia a los que estaban abandonados, que liberta a los Cautivos, que los hace felices, en tanto que los Rebeldes, solos, habitan en los Lugares áridos. (Salmo LXVIII)

Para concluir, el Oficiante repite el Salmo 133, para la unión de todos los Hermanos:

 Es algo magnífico para los Hermanos el permanecer unidos. Pues es como el Oleo que, esparcido sobre la cabeza, desciende sobre la barba, sobre la barba de Aarón que baja hasta el borde de sus vestiduras, como el rocío del monte Hermón que desciende sobre los montes de Sión... Porque es allí donde el Eterno envía la Bendición y la Vida Eterna... (Salmo CXXXIII)
                                                                         
Ahora el Oficiante despide a los Espíritus Celestes, que ha invocado en el curso de su Ceremonia:

            Espíritus Celestes que nos habéis acompañado, nosotros os damos las gracias. Que la Paz de Dios exista siempre en adelante entre vosotros y yo.
Dignáos continuar asegurando, a mi y a mis Hermanos, vuestra protección santa e inteligente. Y nosotros podremos, vosotros y yo, estar inscritos por siempre jamás en el Libro de la Vida. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante cierra la tapa del Incensario; después apaga el Candelabro Central, diciendo antes:

 Que la Luz Invisible y Espiritual vuelva al Mundo Invisible y Espiritual, así como la Llama Elemental se restituya a su fuente natural elemental. Pero que el Fuego y la Luz Divina moren en mi Alma y en las de mis Hermanos, para siempre. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).

El Oficiante toma entonces el Puñal (o la Espada), y lo dirige sucesivamente sobre cada uno de los cuatro ángulos de la pieza trazando, con dos cortes de la hoja, una cruz griega. Al hacer esto, dice a cada ángulo:

 Que por este Signo se ponga en fuga todo Espíritu que no proclame en alguna forma la Gloria de Dios. Por Ieshouah, Nuestro Señor. Amén (+).


FIN