EN TORNO AL .: MARTINISMO
RUSO:. EN CHILE
Lejos del ánimo de polemizar con cualquier clase de Martinismo,
Orden Martinista o estudioso de la historia del martinismo (sobre todo en el
viejo continente), es necesario hacer algo de luz en la historia del martinismo
ruso en Chile y Sudamérica a fin de clarificar algunas opiniones que han
tratado de introducir la desconfianza en esta Filiación tan importante como
única en el mundo. No es el Martinismo Ruso el que se encuentra en entredicho
en cuanto a una supuesta cadena ininterrumpida, de iniciador a iniciado en esta
zona geográfica, sino por el contrario, son substanciales e incontestables sus
orígenes tradicionales. Por tanto, el llamado Martinismo Ruso de la Filiación
G.O.M. – Rogalev Girs, en lo absoluto está interesado en reclamar alguna
posición frente a otras Filiaciones Rusas, ni menos ante el Martinismo francés.
El Martinismo Ruso, como lo hemos explicado en otros
estudios, se instala oficialmente en Chile el día 26 de noviembre de 1953. Ese
día se inauguran los trabajos de la Orden Martinista de Chile. A la cabeza se
encuentra Nicolás Rogalev Girs, acompañado por Sergei Veshñacov y otras
personas que habían conocido la Iniciación antes de este importante
acontecimiento.
Pese a que el Martinismo francés ya se encontraba trabajando
desde hacía bastante tiempo en Chile, no hubo ninguna relación entre estas dos
Filiaciones. Al contrario, la Filiación francesa siempre se preocupó de estar
lo suficientemente lejos de los trabajos del Martinismo Ruso debido a un cierto
desprecio por personas que habían sido recibidas en calidad de refugiados por
la persecución política, sumado a una situación económica y social desmejorada
en que se encontraban estos Iniciadores Rusos. En una palabra: fueron
despreciados y mirados a menos.
Por tanto, el ingreso del Martinismo Ruso en Chile se produce
en silencio, procurando sus propios miembros, sin enfrentar a nada ni a nadie,
ni menos dividiendo a ninguna organización, para instalarse después gracias al
resultado de algún cisma. Por el contrario los más importantes dirigentes de
estas dos Filiaciones (francesa y rusa) nunca llegaron a conocerse.
Nicolás Rogalev llega a Chile el 14 de agosto de 1948. O sea,
después de 5 años y 3 meses, el Iniciador Ruso y su acompañante inauguran la
Orden Martinista de Chile. Suficiente tiempo tuvieron como para captar a
personas que reunieran las condiciones para aspirar a la iniciación
Martinista-Rusa.
Debemos preguntarnos a estas alturas, si acaso Nicolás
Rogalev, se vio en la necesidad de “inventar” una Orden Martinista? Ciertamente
que no, ya que él como Iniciador no necesitaba inventar nada, pues todos los
grados que poseía, transmitidos en persona por su Maestro, Gregorio Otonovish
de Mebes, lo habilitaban para seguir con el trabajo tal cual lo estaba
realizando en Saint-Petersburgo, antes de la persecución comunista. Necesitaba
de algún instructor o de rituales franceses para continuar con su labor?
Tampoco, pues su Maestro G. O. M. lo había instruido en la ciencia tanto del
Martinismo de Tradición, como de la Masonería y lo más importante, del Rosacrucianismo
al interior de los “Rosa+Cruces Rusos de la Fama Fraternitatis”. Los rituales?
Precisamente los mismos que usaban en Rusia, que son bastante diferentes a los de
la invención francesa. Ya los analizaremos.
El Martinismo Ruso en Chile, no es el resultado de la
invención de algún cabecilla que se encuentra en disputa con algún poder
externo o con organizaciones paralelas y que busca algún tipo de exclusividad,
por el contrario, es el resultado y continuación más fiel del trabajo de Logia
realizado en Saint-Petersburgo.
MARTINISMO
RUSO (definición)
Es el nombre genérico que se ha dado a la corriente o
movimiento iniciático, hermético, occidental y cristiano que procede de Rusia y
traído a Chile personalmente por Iniciadores Rusos. Se dice “Martinismo” dado a
que principalmente la vía de manifestación ha utilizado Rituales adaptados con
este propósito. El llamado Martinismo Ruso, debería estar constituido por:
1).- Una
filiación a la Masoneria escocesa.
2).- Una
filiación al Iluminismo Cristiano a través de la Masonería cristiana (Régimen Escocés
Rectificado de Willermoz), Estricta Observancia Templaria y el movimiento Saint-martiniano.
No olvidar, que Martines de Pasqually tiene mucha importancia en la influencia
del pensamiento tanto en la génesis al interior el willermocismo como en el
movimiento Saint-Martiniano.
3).- Por
los “Rosacruces Rusos de la Fama-Fraternitatis”, cuyo manual de estudio está
constituido por las lecciones que G. O. M. dictara para dicha organización
(traducido al español por miembros de esta filiación).
Qué se pudo implementar de este concepto acá en Chile?
Solamente la funcionalidad media, pero solo en el área del estudio del
pensamiento de Louis Claude de Saint-Martin; y esto canalizado como “Martinismo”
por el uso de un ritual compuesto por Nicolás Rogalev de memoria al que usaban
en Saint-Petersburgo.
Sin embargo, para la Tradición Rusa, el pensamiento de
Saint-Martin, solo era parte de una introducción a los grandes temas. ¿Cuáles
son los grandes temas? La realización de la propuesta Rosacruz Primaria y la
implementación del programa Templario.
Por tanto, sus dirigentes y miembros de los Altos Grados en
estas vías de realización nunca fueron ignorantes al que hacer de la política
en la corte de Rusia, ni de la religiosidad y misticismo de la Iglesia ortodoxa
rusa.
En general y al observar la historia, las Sociedades Secretas
Iniciáticas, siempre buscaron caminos para que la sociedad y el pueblo ruso encontraran
los medios y canales para obtener la tan anhelada Justicia social, acercando un
poco de felicidad al pueblo oprimido.
Entonces, el llamado “Martinismo Ruso” en la América del Sur,
solo está radicado en el trabajo en
torno a algún ritual martinista? Ciertamente que no, pues la realización de
semejante programa dista mucho de lo que han querido ver, los “martinistas
franceses”.
En Chile, el 89% de los Martinistas están vinculados y tienen
su origen en el Martinismo ruso. Las divisiones que hoy observamos, son por
causa de las divisiones intestinas surgidas de la introducción del Martinismo
francés en la jurisdicción chilena. Primero, Jean Bricaud y sus diferencias con
Blanchard, Chaboseaux y otros y su idea de “masonisar” la orden; luego Phillipe
Encause con su “Unión de Ordenes martinistas” y finalmente Robert Ambelain con
sus inventos y componendas en la Orden Martinista Iniciática, Orden Martinista
los Elus Cohens, etc.
Ciertamente que el aporte del martinismo francés en América
ha sido absolutamente pernicioso, viciado y principalmente conflictivo. Disfrazados
de un aparente espiritualismo místico cristiano, han instalado tanto en Europa
y otros continentes, sendas batallas campales con el único propósito de
posicionar en torno a sus propios egos, grandes maestrías que en nada han
aportado a nadie. Y claro está, siempre hay personas que se han prestado para
seguir en este juego peligroso.
El Martinismo Ruso en la actualidad se mantiene inmutable a
los cambios y escisiones naturales que suelen suceder, con el firme propósito de
lograr su cometido final, que no es otro que la Reintegración a sus más
antiguos propósitos.
Orden Martinista de Chile
Supremo Consejo

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