HISTORIA Y
DOCTRINA
DEL
MARTINISMO
Y
DE LA
ORDEN
MARTINISTA
Estudio realizado para
mejorar tanto la percepción como la
comprensión del Martinismo por parte de todos los iniciados Martinistas
en cualquiera de las filiaciones y Ordenes a las que pertenezcan, ya que el
presente estudio solo busca poner ciertos argumentos en las manos de los
Iniciados y enriquecer, de esta manera, su visión de esta tan basta, como
enriquecedora Doctrina.
ESQUEMA DE LA FILIACION DEL
MARTINISMO
Y DE LAS
FRATERNIDADES
INICIATICAS
DE OCCIDENTE
El presente esquema ha sido seleccionado de una serie de
organigramas que tratan de explicar las filiaciones de las diferentes Ordenes
que componen la
Tradición Occidental y Cristiana desde el punto de vista
Iniciático, y ha sido tomado de la
Obra del Hno. Robert Ambelain, “Le Martinisme, Historie et
Doctrine, La
Fran-Maconnerie Occultiste et Mystique, 1643-1943” , ya que esta tabla
aparte de ser muy bien documentada observa las filiaciones muy bien en cuanto a
lo global, más que en lo particular con que suelen verlo las diferentes
Ordenes:
ESQUEMA GENERAL DEL TRABAJO
INTRODUCCION
1. Templarismo.
2. Rosacrucianismo.
3. Franc-Masonería.
4. Martinecismo.
5. Martinismo.
6. Willermocismo.
7. Martinismo Moderno o
Neo-Martinismo.
LIBRO I
HISTORIA Y
DOCTRINA DEL MARTINISMO.
1. Los Hermanos de Oriente.
2. Los Hermanos de la Rosa +Cruz.
3. La Sociedad de los Filósofos Incógnitos (1643).
- Tres Capítulos relacionados
con los Filósofos Incógnitos tomados de la obra original del barón Tschoudy, “L´Etoile
Flamaboyante”, 1766.
A.- “Idea General de la Masonería , bajo un punto
de Vista Filosófico, y designada ya
por varios antiguos bajo el nombre de la Sociedad de los Filósofos
Incógnitos”.
B.- “Los Estatutos de los
Filósofos Incógnitos”.
C.- “Catecismo o Instrucciones
para el Grado de Adepto o Aprendiz Filósofo Sublime e Incógnito”.
4. Los Superiores Incógnitos.
5. Louis Claude de Saint-Martin y
los Superiores Incógnitos.
6. La
Obra
de Louis Claude de Saint-Martin.
7. 50 cartas inéditas publicadas
por Papus en su obra: Louis-Claude de Saint-Martin.
LIBRO II
LIBRO III
HISTORIA Y
DOCTRINA DE LA ORDEN
MARTINISTA.
1. La Filiación Rusa del Martinismo.
2. La Filiación Francesa del Martinismo.
3. Las diversas Ordenes Martinistas.
LIBRO IV
ALGUNOS
SIGNIFICADOS SOBRE EL SIMBOLISMO
MARTINISTA
Las Vestiduras
Simbólicas
El Antifaz
El Cordón
El Collarín
Las Pantuflas
Los Guantes Blancos
El Templo
Martinista
Las Luminarias
Las Columnas
El Mantel de colores
El Pentagrama
El Sello de Salomón
El Pantáculo Universal de la Orden Martinista
Las Cruz
El Cirio de los MM::: PP:::
El Mosaico
Los Oficiales de una Logia
Martinista
Estudio del Ritual
Estudio Comparativo de Rituales
Programa de Estudios y Docencia
Martinista
Antigua formación del Nombre
Místico
Alfabeto Secreto
Significado de las Insignias
Martinistas
Los Seis Puntos
El nombre IESHOUAH y la Letra SHIN
El sentido del Sacerdocio en el
Martinismo
Signos de Reconocimiento
Reglamentos y Constituciones
Martinistas
LIBRO V
- Rituales
Comparados.
- Ritual
Martinista Operativo y General.
(Ritual del Plenilunio)
LIBRO VI
EL MARTINISMO
EN CHILE
-
León
Tournier.
-
Otto
Reszczynski R.
-
Nicolás Rogalev Girs.
BIBLIOGRAFIA.
INTRODUCCION
Hemos
querido abordar este estudio, fundamentalmente debido a la poca información que
se encuentra disponible sobre el Martinismo, y también por lo antojadizo que
han resultado algunas opiniones sobre lo que fue y lo que es esta importante
corriente de la
Tradición Hermética Occidental y Cristiana. Muchos han caído en múltiples errores de
interpretación debido a que innumerables instructores solo han visto en la Doctrina Martinista
lo que ellos han podido y querido ver, por un lado, y por otro, porque algunos
creyeron ver en el Martinismo lo que nunca fue.
Visto
así, esta Doctrina, para el que se inicia, constituye un caos y una constante
de contradicciones por la cantidad de opiniones encontradas y opuestas que
existen entre las diferentes Ordenes Martinistas. Allí radica la intolerancia
que existe entre una Orden y otra.
Para
unos, la docencia Martinista reposa sobre el estudio de la magia de los
Elus-Cohen del siglo XVIII y del neo-ocultismo papusiano de finales del siglo
XIX; para estos, la
Orden Martinista debería inclinarse por los estudios masónicos
simbólicos y capitulares. Otros hacen hincapié en el estudio de las mancias,
del tarot, la numerología y la cábala. Otros dicen que la finalidad del
Martinismo está enfocada hacia estudios orientalistas; y así existen tantas
tendencias e interpretaciones como tantas ordenes martinista parecen existir.
Louis
Claude Saint-Martin, para desgracia de muchos, nos ha legado una nutrida obra
(ver capítulo 6 del Libro I) desde donde podemos extraer su sabiduría y sus
sabios consejos de auto-regeneración, pero también es el hombre-iluminado que
dice las cosas por su nombre:
“... ¡Hay de vosotros, instructores humanos! ¡Cuánto os arrepentiréis
algún día de haber abusado de las almas, llevándolas por caminos nulos,
imaginativos e ilusorios, que les habrán dado una tranquilidad engañosa,
proporcionándoles alegrías exteriores y comunicándoles sombras de verdades que
les habrán impedido trabajar por la renovación del centro de su ser! Todas
vuestras asociaciones emblemáticas no les habrán comunicado la vida, puesto que
ellas mismas no la tienen. Vuestras asociaciones prácticas les serán todavía
más funestas, si no es el espíritu lo que las ha convocado, reunido,
constituido y santificado con sus lágrimas y las plegarias de su dolor. ¡Y
dónde están estas asociaciones que nos serían tan saludables! ... Sí,
instructores ciegos, ignorantes o que presumís demasiado de vuestras fuerzas y
vuestras luces, os arrepentiréis algún día de haber abusado de las almas ...” (El Hombre Nuevo, capitulo 7).
Pero,
¿quién en realidad interpreta más o menos la Filiación auténtica del
Martinismo de Louis Claude de Saint-Martin, conocido como el Filósofo
Incógnito?
Pretenderemos
demostrar en este pequeño estudio, que la filosofía de Saint-Martin está muy
lejos de lo que ha venido a constituirse en “Orden Martinista”. Y es tan así,
que a lo largo de nuestro peregrinar hemos constatado innumerables veces que
hasta quienes dirigen estructuras martinista desconocen por completo la obra
del Maestro, hasta tal punto que ni siquiera han ojeado alguna obra de
Saint-Martin. Resulta increíble, pero tal es la ignorancia con la que nos hemos
encontrado.
Aquí
radica precisamente la respuesta a la inquietud de que existan tantas
tendencias que casi siempre resultan también contradictorias entre sí. Cuando
se desconoce el espíritu y la letra de quién ha sido el fundador de esta
filosofía, imposible es poder ajustarse a su pensamiento iluminador.
Muchas
veces lo hemos dicho, que sin dudas, el único Martinista que ha existido es
Louis Claude de Saint-Martin; los demás, en la medida que ha pasado el tiempo,
se han alejado más y más del pensamiento del Filósofo Incógnito. Por lo tanto,
los esfuerzos de todo estudiante e investigador iniciado en el Martinismo debe
estar enfocado a descubrir la esencia y lo fundamental del pensamiento de
Saint-Martin y una vez descubierto llevarlo a la práctica en su propia vida
cotidiana. Así pues, ¿puede existir algún auténtico Martinista que no sea
consecuente con la filosofía de vida que ha, voluntariamente abrazado cumplir?
Lo contrario resulta ser de una persona con inclinaciones intelectuales y
especulativas con el solo ánimo de poseer algo de información teórica de esta
rica e iluminadora filosofía, no más.
Nada
mejor que ir a la obra de Saint-Martin para demostrar su pensamiento y sus
expectativas clarificadoras. En el “Cocodrilo, o la Guerra del Bien y del Mal” (que a todo Martinista hará muy
bien estudiar), encontramos una de las claves para comprender su propósito. Del
Canto 14 y 15 podemos extraer importantes conclusiones. Veamos:
Encontramos
que Saint-Martin hace referencia a un simbólico personaje que él llama “Señora
Jof”. Ella representa las virtudes
Martinistas, y nos dice:
“... si se presentaba ante gente instruida, y trataban de temas
relativos a las ciencias y a los conocimientos más profundos, mostraba no solo
que comprendía cuanto había dicho, sino incluso les hacía entender que, si
quisieran, podría saber y decir mucho más...”
Pero
también, esta “Señora Jof” es simbólicamente el Martinismo como cuerpo doctrinal
al estar vinculada a una “Sociedad de Independientes” (S. I.), que en realidad
es el nombre encubierto de la “Societe des Intimes” (S. I.) y de los “Superiores Incógnitos” (S. I.) .
Saint-Martin nos dice, que:
“...como vivía en todas partes, también tenía en todas partes su
Sociedad de Independientes, que ciertamente deberían haberse llamado la Sociedad de los
Solitarios, puesto que cada hombre tiene en sí mismo esta Sociedad ... como
esta Sociedad difería absolutamente de todas las sociedades conocidas, e
incluso no era una sociedad, no hay que considerar la palabra reunir en el
sentido en que se la entiende comúnmente. Así, aunque presento aquí a la Señora Jof reuniendo a
los diversos miembros de la
Sociedad de los Independientes, no es menos cierto que no se
reunían en absoluto; que esta presunta asamblea se realizaba para cada uno de
los miembros aisladamente, en el sitio en que se encontrara, y sin estar sujeto
a ningún local, a ninguna ceremonia ni a límite alguno; que cada uno de los
miembros tenia el privilegio de ver a la vez a los otros miembros, en el lugar
en que estuvieran, e igualmente de ser percibido por cada uno de ellos ...
todos tenían el privilegio de hallarse en presencia de la Señora Jof , así como la Señora Jof tenia el
privilegio de estar presente para todos ellos a la vez, cuando lo quisiera,
cualquiera que fuera la distancia y la variedad de lugares que ellos
habitaban...”
Esta es tan solo una cita a algunas líneas de
la pluma de Saint-Martin para que el estudioso observe que tan lejos puede
estar una “Orden Martinista” de los propósitos que en original se dictaron.
Quien lea que saque sus propias conclusiones.
Sin
embargo, Louis Claude de Saint-Martin es solo el último exponente de toda una
Doctrina Iniciática que ha viajado de siglo en siglo, de fraternidad en
fraternidad y de orden en orden hasta nuestros días. Algunos hemos conocido
algunos fundamentos de esta Doctrina y hemos reconocido que ellos no son el
producto de nuestro siglo, sino que hemos visto en el horizonte de la Tradición Occidental
y Cristiana, la Luz
de nuestros Maestros Pasados. ¿Quiénes son ellos? Pues busquemos en nuestros
ancestros.
Nuestros
orígenes no se pierden en la noche de los tiempos, aunque así lo pareciera,
sino que ellos están ligados a la génesis de todas las religiones del mundo. La
doctrina de la llamada “Caída de los Angeles”, nos refiere a la comprensión de
cómo hemos perdido nuestros privilegios espirituales mientras permanecíamos en
el seno de Dios. Luego de esta caída se abre un nuevo universo, en el que
entendemos el misterio del proceso de la muerte (ya que antes de este
acontecimiento no la conocíamos), marcando este hecho el inicio ya degradado,
de nuestra estadía, como humanidad, en nuestro tránsito por esta escuela que
llamamos tierra.
Desde
el punto de vista cabalístico, viene a manifestarse la “Primera Familia” que
nosotros identificamos con el “Iod” y que la teología solo ha visto la parte superficial en los
primeros diez capítulos del libro bíblico del Génesis. Lo que fue el carácter
trascendental, viene a convertirse con el tiempo en trascendente. Los Maestros
deben ya recordar a esta humanidad sobre la hermandad que debe existir entre
todas las almas; sobre la corriente invoevolutiva representada por la simbólica
escalera de Jacob, donde bajan los ángeles por la izquierda (Sefira Binah) y
por la derecha suben las almas (Sefira Jocmah), estando en lo alto de la escala
el Trono radiante de Dios (Sefira Keter); establecer la veneración hacia los
Maestros; recordar a la humanidad de que ella es solo un facsímil del Logos
Andrógino y Armónico; la ya presente preocupación para que se lleve a efecto la
completa reintegración de los seres a su primitiva pureza espiritual ya
perdida.
Para
alcanzar paulatinamente estas metas, los Iniciados realizaron el Arcano de la Fuerza , uniéndose en
cadenas dirigidas por principios egregóricos. Estos esfuerzos dieron origen a
una primera Religión. Ella surge de un torbellino colectivo generado por un
egrégoro, que incluso funda diferentes cultos en varios países distintos. La
construcción de esta Religión obedece al mecanismo cabalístico del
“Tetragramatón”. Al término de dicho ciclo están dadas las condiciones para la
materialización de dicha estructura.
Luego,
los Discípulos vienen a formar dos categorías. La primera, constituida por los
principales que son los Apóstoles de la Doctrina , que encarnan el Cuaternario Hermético: Aguila, pensadores valientes; León, santos ardientes; Hombre, calculador y prudente; Toro, trabajadores organizados. La
segunda categoría son los discípulos secundarios, que en su conjunto aman la
metafísica hasta el límite de lo racional y en su autosacrificio imponen la Doctrina.
Sin embargo, no debemos olvidar que la
“Caída” ha sembrado el signo de la materialidad en la humanidad, y ha venido
también a manifestarse también el error.
Con
el tiempo vemos surgir la religión de Krishna, la Filosofía de Fo-Hi,
Hermes Trimegisto, Zoroastro, Orféo, Moisés, el Budismo, el Cristianismo y
otras importantes religiones del mundo.
En
lo que a nosotros se refiere, y no olvidando el sentido de la unidad que reposa en la base del pensamiento Martinista,
rescatamos de la esencia de la Tradición Cristiana la conciencia de la unidad
del hombre con Dios, y el amor como el medio para que esta unidad se realice.
Allí descansa la razón de ser del Martinismo y de toda la Filosofía Iniciática
de las antiguas filiaciones Rosa+Cruces. Es lo que predicaron los antiguos
gnósticos, lo que persiguieron las ordenes caballerescas, lo que impulsó a los
cabalistas cristianos, lo que fue la razón de ser para los Iluminados y lo que
debe llamar al corazón del verdadero
Martinista.
¿Cómo
podríamos concebir una filiación iluminista apartada de las Doctrinas del
Cristo? No le vemos sentido. Es por eso
que no podemos imaginar al verdadero Martinista sino como el Apóstol y el
Sacerdote de la religión del Reparador. Tal dignidad está más allá de lo que el
iniciador-hombre puede conferir, es la gracia del Elías Artista, la
misericordia del Espíritu Santo que decide reposar en el corazón del iniciado
para honra y gloria de Dios. Esta es la “Filiación Oculta” a la que han
pertenecido Louis Claude de Saint-Martin, Martines de Pasqually, Emmanuel
Swedenborg, Jacobo Boehme, Khunrath, Maier, Paracelso, Tritemus, etc. A dicha
filiación la llamamos “Oculta” pues es privilegio de los que han querido ver a
Dios y lo han logrado.
Entonces,
¿quienes se reúnen en el Templo del Espíritu Santo?
Templarismo
Sin embargo, y para nuestro estudio, debemos considerar las estructuras iniciáticas para así entender con mayor claridad el tránsito en el tiempo de las doctrinas que han llegado hasta nosotros. Así resulta de sumo conveniente tomar en consideración como es que el Templarismo vino a manifestarse.
El ideal templario está representado en un gobierno o estado perfecto y
universal donde los principios del espíritu sujetan las tendencias de lo físico
y terrenal. Solo así es posible aniquilar los excesos generados por los poderes
puramente políticos y religiosos. Allí encontramos el freno a la corrupción de
los líderes y la ganancia para el pueblo que a través de una sana economía y
comercio da en justicia a cada cual lo suyo. Vemos en el ideal templario el
término de las luchas inútiles de las nacionalidades y castas. Este ideal funda
las bases del reino de Dios en la tierra. Es un estado “Teocrático”, pues las
comandancias se agrupaban en prioratos y estos en grandes prioratos, y sobre
ellos el Gran Maestro de la
Orden caballeresca.
Sin
embargo, los Templarios fueron perseguidos por el poder temporal de la política
y la religión hasta casi su total y completa eliminación. Así su último Gran
Maestro, Jacobo de Molay fue quemado vivo en París por orden del Rey Felipe el
Hermoso, siniestramente de acuerdo con el Papa romano Clemente V, y así apoderarse
de sus inmensas riquezas. ¿Cuáles fueron sus otros enemigos? La calumnia, la
envidia y las pasiones que dominan a los enemigos de la Luz.
Los
que cobijaron a los dispersos Templarios fueron los Hermetistas, quienes se
esforzaban en la realización de la
Gran Obra ; los constructores y albañiles libres preocupados
por el culto del trabajo y la conservación del simbolismo en la arquitectura.
Con el tiempo estas filiaciones llegan a fusionarse generando una vigorosa
corriente que llenaba las expectativas de los nuevos iniciados. Las nuevas
persecuciones de la Iglesia
romana no tuvieron el efecto de 1314.
Rosacrucianismo
Según el concepto de los buenos investigadores de la
filiación Rosa+Cruz, es posible establecer lo que se denomina “Rosacrucianismo
Primario”, compuesto por una cantidad pequeña de místicos célibes conformados
por tendencias bastante claras y salidos de la corriente del gnosticismo, la
cábala y el hermetismo alquímico. Se destacan en su accionar por el absoluto
secreto de sus operaciones, y el resultado lo
ponen al alcance de la humanidad, o sea, la ciencia, el progreso y la
ética en la esfera intelectual. De este movimiento, la reforma de Lutero toma
inspiración. En sus conocidas obras “Fama Fraternitatis” y “Confessio” es
posible ver al papado romano como una representación del anticristo.
Luego
se manifiesta lo que se denomina “Rosacrucianismo Secundario”. Este tipo de
Rosacrucianismo es distinto del anterior, pues ya no es la escuela estricta
donde el iniciado estaba obligado a producir verdaderos resultados en el campo
del autoperfeccionamiento, sino que apunta hacia el enciclopedismo donde se
debía tener la suficiente capacidad para la especulación científica y la
investigación propia de los siglos XVI, XVII y XVIII, amplitud de conciencia y
un espíritu adicto a la idea del bien. De entre ellos se escogía a los miembros
de la Fraternidad.
Surge
entonces, en el interior de este tipo de Rosacrucianismo, el alma del antiguo
templarismo y de la vieja Rosa+Cruz; se involucra en la política de los
tiempos, pero esta vez utilizando la prudencia para que no se repita lo que a
Jacobo de Molay. Busca el camino más seguro para influenciar en la sociedad
profana y resulta de la fundación de la Orden Masónica.
Franc-Masonería
Esta nueva Orden que surge del espíritu Rosa+Cruz viene a
guardar en sí todo el arsenal del simbolismo rosacruciano como suyo.
Uno
de los fundadores de la
Masonería es Elías Ashmole (1617-1692) que tomando fragmentos
del sistema de los grados de la albañilería libre pone como base los tres
primeros grados masónicos. Esta adaptación comienza en 1646 y al llegar 1717 el
sistema se encuentra completamente organizado. De esta manera la masonería
vendrá a ser la nueva base sobre la que se construirán las tendencias sociales y
también iluministas. De tal sistema viene la sociedad profana en su conjunto a
conocer de las grandes reformas y revoluciones sociales. El mundo conoce de
héroes nacionales y libertadores que surgen de las filas de la Franc-Masonería .
En
adelante, una parte de la
Orden Masónica , se alejará cada vez más de su origen
iniciático, mientras surgen también de su interior algunas tendencias con
propósitos iluministas. Podemos citar en propiedad algunos ritos como lo son
los “Caballeros Masones Elus-Cohen del Universo” de Martines de Pasqually,
Martinecismo
Cuando la
Masonería se ha involucrado demasiado en los cambios
políticos y sociales en el mundo, es cuando aparece Martines de Pasqually y la Orden de los Caballeros
Masones Elegidos-Sacerdotes del Universo, que se hace conocer en Francia entre
los años 1767 y 1780.
Esta
Orden está compuesta de nueve grados. Los tres superiores son grados
rosacruces. Es una Orden mágico-teúrgica con un fuerte predominio de los
métodos puramente mágicos.
En
esta Orden se destaca Louis Claude de Saint-Martin en su rol de secretario del
Maestro y alcanzando todos los grados de la Orden. Finalmente
resulta ser elegido miembro del Supremo Tribunal de la Orden. Destaca
además Juan Bautista Willermoz quien en lo futuro insiste en tales prácticas,
pero esta vez en su propio sistema, o sea en lo que conocemos como
Willermocismo.
El
Martinecismo ha sido confundido habitualmente con el Martinismo y ello solo por una asociación de nombres: “Martines”
con “Saint-Martin”; pero en realidad la diferencia entre ambos sistemas es muy
grande. Por eso hemos insistido en esta explicación, ya que es necesario que
cada concepto sea entendido en su justa medida. Martinecismo es el movimiento masónico generado por Martines de
Pasqually enfocado hacia el trabajo teúrgico que él expuso en su obra, el
“Tratado de la
Reintegración de los Seres” y desarrollado en el interior de la Orden de los Elus-Cohen y
que se encuentra explicado en sus rituales; ni más ni menos.
Martinismo
Este es un concepto y una filosofía; en absoluto
representa una estructura funcional o una orden en particular.
Martinismo es el movimiento al cual dio
origen Louis Claude de Saint-Martin, quién por su filiación a la “Sociedad de
los Filósofos Incógnitos” se hizo llamar a sí mismo, el “Filósofo Incógnito”.
El compendio de su pensamiento reformador, de la antigua doctrina rosacruz, y
que se expresa a través de su importante obra literaria, es lo que en estricto
debe ser considerado en el concepto de lo que llamamos “Martinismo”.
Nada
tiene que ver con el Martinecismo de
Martines de Pasqually, porque cuando el Martinismo se manifiesta, Saint-Martin
ya había renunciado a todas las estructuras masónicas a las que había
pertenecido, incluyendo a los Elus-Cohen.
Louis
Claude de Saint-Martin genera este movimiento particular a partir de su
iniciación en los “Filósofos Incógnitos”, por una parte, y porque descubre la
monumental obra de su Maestro Espiritual, Jacobo Boehme. Sus discípulos son
pocos pero muy bien escogidos, los que agrupa en lo que se denominará “La Sociedad de los Intimos”.
Allí expone y enseña su visión y filosofía de Dios y su comprensión en la
realización existente entre Dios, la Naturaleza y el Hombre.
El
concepto del Martinismo de Saint-Martin, da mucha importancia a la oración y cuando evoca al sentido de la Iniciación , lo hace en
un sencillo ritual que contrasta con la suntuosidad de los rituales de la
futura Orden Martinista. El Martinismo de Saint-Martin lleva al iniciado hacia
la meditación, la creación del Hombre de Deseo y no hacia el ambiente mágico y
teurgico como ocurre con el Martinecismo
y el Willermocismo.
No
confiere más que un solo grado, que es lo que ha recibido de la filiación
Rosa+Cruz: S::: I:::, y allí radicarán las más marcadas diferencias que en lo
futuro se establecerán con los Martinistas que surgen de 1890 en adelante. Pero
ello resultará de comentario aparte.
Por
tanto, el Martinismo no tiene nada
que ver con el Martinecismo y el Willermocismo; a lo más solo una
aproximación con las Ordenes Martinistas.
Willermocismo
Juan Bautista Willermoz, que fuera el otro discípulo
aventajado de Martines de Pasqually, es quien trató de perpetuar las enseñanzas
del Maestro en el seno de la masonería. Este movimiento se manifestó entre
1772, año en que Martines de Pasqually abandonó Francia trasladándose a Santo
Domingo, y 1804, fecha en que falleció Willermoz. Este establece el “Rito
Escocés Rectificado”. Dicho rito fue aprobado en 1782, en el Convento de
Wilhelmsbad, que fue presidido por el duque Fernando de Brunswich y en el cual
estuvieron presentes la mayoría de los poderes masónicos europeos.
Willermoz
da forma al Rito Escocés Rectificado que estructura en dos círculos. El
exterior, conformados por los grados de Aprendiz, Compañero, Maestro Masón,
Maestro Escocés; y el círculo interior que es secreto, formado por los grados
de Caballero Benefactor de la
Ciudad Santa , el que a su vez está dividido en tres
secciones: Novicio, Profeso y Caballero. El circulo exterior transmite la
enseñanza teórica, y el interior la practica del Martinecismo.
Por
tanto, el Willermocismo ha venido a ser una especie de continuación del
Martinecismo, pero enfrascado en un molde templario en el interior del Rito
Escocés Rectificado de Willermoz. Martinecismo y Willermocismo resultan ser
compatibles entre sí, pero ambos no tienen nada que ver con el movimiento que
genera Saint-Martin en lo que hemos denominada con el nombre de Martinismo de
Saint-Martin.
Martinismo Moderno o Neo-Martinismo
El Martinismo moderno comienza con la invención, por
parte de Papus, de la “Orden Martinista”, el que se hace acompañar por 21
miembros que dan origen a un Supremo Consejo. A esta estructura se le asignan
primeramente cuatro grados, a los que se le añaden luego 3 más, sumando un
total de 7; cada uno de ellos con sus respectivos rituales. Papus incorpora las
enseñanzas de Louis Claude de Saint-Martin, más todo un arsenal de disciplinas
propias del neo-ocultismo, como es el caso del tarot, la astrología, las
diversas mancias, la cábala, la numerología, etc., que se están poniendo de
moda en Francia por los años de 1880.
El
movimiento martinista de Papus se caracteriza además por mantenerse
independiente, en sus comienzos, de toda conexión masónica. Se inician a las
mujeres en igualdad de condiciones que los hombres y logra una exitosa
convinación entre la “iniciación libre” y la de “logia martinista”, siendo
ambas igualmente reconocidas.
Como
en toda obra humana, surgen las discrepancias, los cismas y el error se
multiplican en forma piramidal según pasa el tiempo. Nacen numerosas ordenes
Martinistas, de la más variada tendencia dogmática y la desconfianza surge
entre los iguales. Finalmente ninguna orden reconoce a la otra y terminan
declarándose la guerra con declaraciones múltiples de “irregularidad”.
He
aquí la marcada diferencia que existe entre el Martinismo de Saint-Martin, y la
estructura llamada “Orden Martinista”.
+
+ +
Hemos
querido abordar temáticamente esta explicación para ubicar someramente al
investigador del Martinismo en la senda correcta a fin de que observe el
peregrinar de la Doctrina
a través de la columna vertebral de la Tradición Occidental
y Cristiana que resultan ser algunas ordenes y sociedades secretas.
Sin
embargo, no aportamos nada nuevo, puesto que toda la información que pueda
existir sobre la materia se encuentra en manos de los archivos de las
diferentes Ordenes en Francia y de los investigadores-escritores que también
están ligados a ellas. A lo más si algún mérito tiene el presente estudio es
poner estos antecedentes en orden y desde un punto de vista más que nada
imparcial. La meta es rescatar la
Doctrina original y colocarla en lo posible, en su más justa
dimensión.
Nuestra
historia no se pierde en la noche de los tiempos, sino que podemos remontarla a
los orígenes en la mente de Dios, y ver como ha transitado por la génesis de
las religiones del mundo hasta instalarse en el seno de la ordenes y sociedades
de todos los tiempos. Estas existen y han existido, como las religiones, porque
tienen una filosofía que transmitir, siendo su razón de ser mostrar algunos
vislumbres de la
Doctrina Eterna ; no hay otra razón. Nosotros, de tanto en
tanto, nos congregamos al interior de estas estructuras para conocer en mayor
profundidad los postulados que facilitan el logro de una mayor y más completa
regeneración o reintegración de la humanidad a su condición primitiva de pureza
y felicidad. Este es el camino señalado por los grandes instructores e
iniciados del mundo; es la vía que nos han mostrado con escritos y persuasión,
los iluminados de todos los tiempos, es la senda que hemos querido abrazar con
decisión, quienes conscientes de nuestras humanas debilidades, vislumbramos que al final del
camino y solo con esfuerzo existe la posibilidad de ser mejores instrumentos al
servicio de la Divinidad.
El
mundo será mejor, cuando más y más personas se unan en el solo propósito de ser
mejores.
Veamos pues el desarrollo de nuestro estudio y mediante
la explicación de los temas a continuación, quizás podamos persuadir a alguno a
pasar de un estado de mera iniciación a una comprometida causa de apostolado.
Rescatemos pues, nuestros Orígenes, Historia y Doctrina.
+Eques ab Aquila Coronata
S::: I::: I:::
Fil. Rusa
Fil. Francesa
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